Domingo, 18 de agosto de 2019

Día Mundial del Braille

17 de diciembre de 2018. Esta fecha ha quedado marcada en el calendario de la cultura como una de sus fechas más importantes: ese día, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a instancias de la Unión Mundial de Ciegos, declaró el  4 de enero Día Mundial del Braille. La fecha, como no podía ser de otra forma, es  la del nacimiento de su inventor: Louis Braille. Los miembros de la U M C y todos los usuarios del importante sistema celebraron esta noticia y aprovecharon la primera jornada para empezar la lucha.

En los países avanzados como el nuestro urge Recordar la importancia de este sistema. Se tiende a que las nuevas tecnologías lo desplacen por completo y esto es un grave error. Sin restar importancia a éstas, el sistema de lectoescritura Braille es la principal herramienta que permite la integración social, cultural y laboral de las personas ciegas, y fomentar su desconocimiento sería volver a un pasado del que ha costado mucho salir. Urge pues exigir que los profesionales de la enseñanza en los primeros años lo conozcan, ni basta con que sólo sepan que existe, ni es cierto que sea difícil aprenderlo, hay que acabar con todos los tabúes que el desconocimiento le ha inventado.

En los países de bajos ingresos la situación es más grave todavía. En muchos de ellos ni siquiera está incluido en el sistema educativo. La mayoría de los niños ciegos son analfabetos, ni se brinda en las escuelas la posibilidad de aprenderlo, ni a los estados les preocupa la ausencia de personal cualificado para enseñarlo. Y hay que recordar que los niños ciegos tienen el mismo derecho que los videntes a saber leer y escribir.

Si la Asamblea General de las Naciones Unidas hubiera nombrado la citada fecha Día Mundial del Tambor, los medios de comunicación nos hubieran dejado sordos a redobles para que nos enteráramos de que el tambor existe y conviene fomentar su uso, pero lo ha nombrado Día Mundial del Braille y no ha tenido mucha repercusión, pero la Unión Mundial de Ciegos y todos los usuarios aprovecharán ese día y todos los días del año para conseguir que el sistema Braille sea reconocido por todos los países como lo que es: un abecedario tan completo, barato y accesible como el de las letras, porque el hecho de que sea necesario para menos personas afortunadamente no lo hace inferior.