Jueves, 2 de abril de 2020

El año que nos merecemos

Siempre he sabido que soy una persona con suerte. Al igual que tú. No sé si tú siempre lo has sabido o no, pero eres una persona con suerte. Si creías que no ya te lo digo yo: lo eres. ¿Sabes por qué lo sé? Porque sabes leer. ¿Cuántas personas no saben leer? Pregunto a Google y me contesta que según la UNESCO hay 758 millones de personas en el mundo que no saben leer ni escribir. Fíjate, fíjate bien, qué suerte hemos tenido, qué suerte tenemos.

Estás aquí, ahora, leyendo estas palabras mientras el planeta sigue caminando en su órbita y todo cambia muy muy despacio a los dos lados de tu piel. Así que cuando creas que a ti nadie te ha regalado nada en la vida (me susurro muy despacio y te susurro a ti también) recuerda que no es verdad, que a ti te lo han regalado todo: estar vivo en este momento, en este lugar del mundo.

Y un regalo más para ti y para mí: la capacidad de hacer nuestro nuestro tiempo, de hacer nuestras nuestras palabras, de hacer del año que empieza nuestro año, el año que nos merecemos (porque, quizá aún no lo sabes, pero este es el año de la justicia), de luchar por lo esencial (no será fácil, pero, como me recuerda un amigo que nos recuerda Lezama Lima, “solo lo difícil es estimulante”), de sabernos tan solos y tan unidos y tan frágiles y tan prometicos y tan felices y tan confusos y tan tan tan vivos.

¡Feliz 2019! ¡Y gracias por estar aquí hoy, siempre, todavía!