Jueves, 24 de enero de 2019

Un 2018 entre sombras y luces

Un año más y con muchas dudas sobre el futuro de la caza, la sociedad rural parece estar abocada a desaparecer con los pueblos, y con ella una práctica que nació con el hombre. Este 2018 que dejamos atrás nos ha traído a los aficionados a la caza más sombras que luces, sombras en forma de noticias desafortunadas utilizadas en las redes sociales para confundir a la sociedad sobre el ejercicio de la actividad cinegética, noticias tristes como el fallecimiento de un menor en Valladolid o el cruento episodio grabado en vídeo del agarre de un ciervo en Ávila y en el que varios perros cayeron con el venado por una ‘faya’ de varios metros de altura, un lance tan desafortunado como poco común. En definitiva, dos accidentes que han sido utilizados por los anticaza y animalistas para poner al sector cinegético como el culpable de todos los males que acechan al mundo y que sin embargo aceptan con mucha más tolerancia verdaderos agravios contra los derechos humanos .

Otra de las sombras de la caza en ese 2018 ha sido la extraña mutación del virus de la mixomatosis, que ha pasado de los conejos a la liebre sin saber muy bien los motivos. La enfermedad aparecía en el sur de España causando una alta mortandad entre las poblaciones de este lepórido, aunque por el momento, tal vez por las bajas temperaturas, en Castilla y León tan solo se ha registrado un caso hasta el momento, concretamente en un coto de Burgos.

Pero también ha habido cosas buenas en ese 2018, en el apartado deportivo-cinegético los salmantinos hemos tenido la suerte de contar con la mirobrigense Lydia Pérez, que el pasado mes de diciembre se proclamaba campeona de España de Caza Menor con Perro, y que unos meses atrás lograba el subcampeonato de España de Caza San Huberto, lo que demuestra que ni lo uno ni lo otro fue casualidad.

Lo que tampoco resulta cuestionable es la proliferación de las poblaciones de jabalí, especie que acapara ya en nuestra provincia él interés de la mayoría de los aficionados, también como consecuencia del descenso de caza menor. El jabalí comienza a ser un problema en muchos lugares y las medidas para su control son por el momento insuficientes, como demuestra el hecho de los graves daños en cultivos y el alto número de accidentes de tráfico registrados. Precisamente, sobre la responsabilidad de estos últimos, el Tribunal Constitucional se pronunciaba a favor de la modificación de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial sobre la responsabilidad de los daños motivos por atropellos de fauna salvaje, lo cual es la mejor noticia de ese 2018 para los cazadores, aunque se extrañen muchos del fallo. En este sentido cabe recordar que las compañías aseguradoras, siguiendo el modelo de la mayoría de los países europeos, ofrecen en sus pólizas una cobertura, opcional en todos los casos e incluida de serie en algunos, por daños causados por animales, sean o no silvestres, algo así como el seguro de lunas y que se incluye en nuestras pólizas sí o sí, porque habría que explicarle al conductor urbanita que las especies salvajes son un elemento de riesgo cuando vamos en carretera y no tienen propiedad, como ya decía el Derecho romano, res nulius

Pues eso, feliz 2019 y buena caza.