Lunes, 27 de mayo de 2019

Domingo López Chaves dona al Museo Taurino el traje de luces con el que confirmó su alternativa

Generoso gesto del diestro salmantino, cuando se cumplen 20 años de su debut en los ruedos

Domingo López Chaves, en el centro, en el acto de entrega de este traje de luces, en el Museo Taurino de Salamanca. Foto de Alberto Martín

El diestro ledesmino Domingo López Chaves ha donado al Museo Taurino de Salamanca el traje de luces con el que confirmó su alternativa en Madrid, en un festejo que tuvo lugar el 27 de julio de 2003.

Se trata de un terno rubí y oro donado por su peña taurina de Ledesma para tan magno acontecimiento, donde compartió cartel con Alberto Ramírez y Rafaelillo, lidiándose toros del Jaral de la Mira. El torero charro ha afirmado que le hace mucha ilusión que una parte importante de su vida profesional pueda ser admirada por los aficionados en este Museo que es el de todos los salmantinos.

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha destacado que la fiesta de los toros es una de las principales señas de identidad de España. Es una fuente de riqueza, genera empleo y contribuye la conservación de la dehesa, según ha destacado el regidor municipal, quien ha defendido, frente a los totalitarismos, la libertad de todos los españoles de acudir o no la fiesta del toro.

Este acto, al que han asistido también el concejal de Cultura, Julio López Revuelta, y el presidente de la Federación de Peñas Helmántica, Luciano Sánchez Hernández, se enmarca dentro del XXV aniversario del Museo Taurino de Salamanca “Primitivo Sánchez Laso” que ofrecerá también tres días de puertas abiertas el 28, 29 y 30 de diciembre.

Dos décadas en los ruedos

La carrera de este matador comenzaba el 15 de septiembre de 1998, cuando tomó la alternativa en manos de José Arroyo "Joselito" como padrino y Enrique Ponce como testigo en la plaza de toros de la Glorieta. Cortó las dos orejas y salió por la puerta grande.

Han pasado dos décadas y hoy es un buen día para recuperar una fragmento de la entrevista a López Chaves realizada por  María Fuentes y que publicó este diario:

Un año emotivo para recordar toda una vida, ¿qué balance hace de estos 20 años?

El balance es positivo, torear es todo lo que he hecho en mi vida. Sí es verdad que a lo mejor hubiera querido estar más tiempo en el circuito de las grandes ferias, pero a lo mejor es que no he hecho méritos para estar ahí. A mí los toros me han sacudido mucho, me han afectado mucho psicológicamente, las cornadas, y de hecho llegó el parón, pero de todos estos años me saco cosas muy positivas. En primer lugar las amistades que he hecho gracias al toro, la cantidad de rincones de todo el mundo que sin esta profesión no hubiera conocido, y por supuesto, los valores que como persona he adquirido”.

Muchas tardes de triunfos en el recuerdo, ¿alguna que guarde con especial cariño?

Ha habido muchas y muy importantes, desde la propia alternativa en Salamanca. Tardes extraordinarias en Madrid sin a lo mejor ese triunfo deseado pero sí tardes muy bonitas, Sevilla, muchos pueblos, no sería capaz de decir una, sí una larga vida de todo lo que me ha dado el toro. América me ha aportado mucho, estar allí solo, mentir sobre una cornada que yo tenía… son muchas cosas

Las cornadas, como decía antes, han marcado la evolución de su carrera…

Totalmente, tengo 14 cornadas en el cuerpo. Dos de ellas graves que me afectaron mucho psicológicamente. Esas que van más allá del dolor físico son las que afectan y marcan. Recuerdo especialmente la de Quito (Ecuador) que me hizo sufrir mucho, fue en una temporada muy buena y con muchas tardes firmadas, fue fuerte y me afectó psicológicamente.  Me quitó del medio, me costaba ponerme delante del toro, pero gracias a Dios todo se supera.

¿Se siente respetado en su profesión?

Me siento muy respetado, aunque no haya escrito una página importante en el toreo, con los profesionales sí que siento ese respeto, ese cariño. Con chavales nuevos, con novilleros, con toreros de mi época, es mucho tiempo estando ahí, matando esas corridas duras y siempre dando la cara. La gente me respeta, siento ese cariño.

Fotos de Alberto Martín