Martes, 22 de enero de 2019

Valió la pena

El Setter Club de España celebraba el pasado fin de semana en los montes asturianos una prueba para razas británicas sobre becadas

Se presentaron once perros de los cuáles solo dos llegaron a clasificarse debido a lo compleja de la prueba

Cuando alguien tiene una adicción dicen los especialistas que lo primero que debe hacer es reconocerlo, después tiene dos  opciones, someterse a la prescripción del especialista de turno si quiere curarse o seguir tranquilamente con su adicción, sobre todo,  si esta no causa molestias o problemas  a los demás.

Esta segunda vía hemos tomado muchos con esto de los perros de muestra y las pruebas de trabajo  que hacemos con ellos, porque adicción, y mucha, hay que tener para después de una  larga jornada de trabajo ponerse al volante bien entrada la noche y afrontar los casi 550 kms que te separan del lugar del concurso; tal es mi caso, aunque otros lo hicieron desde otros puntos de España e incluso desde Portugal, haciendo muchos más kilómetros.

En Vegadeo (Asturias) nos esperaban montes, arceas  y unos perros dispuestos a dar el juego necesario para hacer las pruebas y hacernos pasar dos días de fuertes emociones a aquellos  que tenemos la sensibilidad necesaria para amar la naturaleza, las especies cinegéticas y los perros de muestra, en esta ocasión pointers y setters.

Los anfitriones asturianos, Luis Fernando  Varela y Senén Nava, profundos conocedores de aquellos montes y todo lo relativo  a estas pruebas, nos esperaban de madrugada profundamente  preocupados,  pues el fuerte viento que azotaba la zona el viernes por la noche  era el presagio de la falta de arceas en el monte y la consiguiente condena al fracaso de la prueba prevista el sábado. No fallaron los sabios asturianos  y el sábado avistamos solamente una arcea en los seis turnos en parejas que tuvo el concurso; turnos de 20 minutos en los cuales esos perros, supercazadores,  andan muchísimo terreno y recorremos  varios kilómetros de laderas disfrutando de la naturaleza, pero lamentando que el  fuerte viento  reinante fuera  el culpable de la falta de arceas; el pájaro avistado no fue aprovechado por los perros de aquél turno. Fue llamado a un segundo turno,  por los méritos que hizo en su turno inicial, el setter de Asier Marcaida, Sibo de Armañón, pero no tuvo suerte esta segunda vez y no encontró arceas, terminando la prueba sin perros clasificados.

Inmejorable segundo día

¿Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas? Nada más lejos de la realidad en esta ocasión. La torrencial lluvia que descargó  toda la noche del sábado  trajo un amanecer dominical sin viento y cielo abierto, lo que nos hizo albergar buenas sensaciones  para el día, máxime cuando Senén no hacía más que recordarnos que esa misma mañana cuando al amanecer  habían subido al monte, Luis Fernando y él,  a ‘sembrar’ las arceas, habían llevado una caja más de ellas que el día anterior y había quedado el monte lleno. El buen humor estaba presente y era el preludio del éxito vivido después.

Cambiados de terreno, la prueba del domingo comenzó donde terminó la del día anterior, cambiando los pinos por eucaliptos. Salvo la segunda pareja, el resto todas tuvieron arceas disponibles con muestras en todos los turnos, unas veces a becadas ya huidas y otras haciendo punto válido, dándose el caso de que en la cuarta pareja -cuando bajábamos ladera abajo  a servir una muestra de un perro– comenzó a sonar el beeper del compañero en otra zona alejada  y mucho más alta, y cada juez con el presentador correspondiente corrimos  a servir a los perros a lugares diferentes, algo que cuando ocurre constituye casi un milagro. Fue  un momento de una emoción inigualable.

Al final del día tuvimos dos perros clasificados, Sibo de Armañón, setter de Asier Marcaida, que  con el 1º Exc-Cact confirmó las buenas sensaciones del día anterior, y Dendaberri Santa, hembra setter, también de Asier Marcaida, que por estar en celo corrió en el último turno logrando un 2º Exc.

El desarrollo de la prueba este segundo día y todo lo sucedido en el monte, me obligan a calificarla de Excelente, difícilmente mejorable aunque acabara ‘solo’ con dos perros clasificados de los once presentes, pero para aquellos que no conocen estas pruebas,  que sepan que clasificarse aquí es poco menos que un milagro por las dificultades de todo tipo que hay.

Hay que agradecer a todos los implicados, Club organizador, delegados de Asturias, guías,  presentadores (Asier Marcaida, Senén Nava, Andrés Pena, Ismael Carro y el portugués Ricardo Costeira) y a mi colega de Portugal, Vitorino, por el trato que nos han dispensado y el buen ambiente habido en todo momento, durante el concurso y fuera de él. Ha valido la pena tanto viaje, esfuerzo y sacrificio, que el especialista no nos prescriba nada, seguimos con nuestra adicción.

Quienes  también han estado presentes han sido las fabes, no ha estado, en cambio, la sidrina, pero esta es la disculpa perfecta para volver al Principado. Prometido queda.

Texto y fotos: Antonio Vicente*

*Juez Internacional Canino