Jueves, 13 de agosto de 2020

Con Juan de Yepes, alta cumbre de nuestra Poesía, en su día

Estatua de San Juan de la Cruz, en Salamanca (Apunte de Miguel Elías)

El pasado martes 12 estuve en Ávila, invitado por el área de Cultura del Ayuntamiento abulense para ofrecer unos versos en diálogo entrañado con textos del Poetón de Fontiveros. Allí compartí lectura con los poetas José María Muñoz Quirós, José Pulido, María Ángeles Álvarez, Daniel Zazo y Juan Pedro Fernández.  También con doce estudiantes de la Universidad de la Mística, procedentes de Asia, América, África y Europa. Fue en la sala octogonal del Auditorio Municipal de San Francisco y el acto se tituló “La noche de San Juan de la Cruz: El lugar de la libertad”.

Aquí les copio uno de los dos poemas inéditos que allí leí.

 

Murallas de Ávila, una noche oscura (fotografía de Jacqueline Alencar)

 

LLAMA DE AMOR

 

Vienes a nuestra carne viva

y a nuestra alma,

que se enrosca en sus imperfecciones

o eclipses duraderos.

 

Vienes de forma inaudita.

como si un instante fueran nueve meses

que nos descarnan para otro

tránsito o bocanada, ya en tu taller

de Luz.

 

Vienes aprisa, llama invencible,

para alumbrarnos lugares inéditos

donde los frutos resplandecen

y los semejantes no se disfrazan.

 

Vienes, Amado galileo, cual

antorcha que desoculta desesperanzas

o furias incipientes.

 

Entonces remas

sobre nuestras lágrimas,

levantas las penas del día

y nos purificas

con tu sangre iluminada,

 

con tu llama de Amor viva.

Alfredo Pérez Alencart con la plaquette de los poemas dedicados a San Juan (foto de Jacqueline Alencar)