Sábado, 15 de diciembre de 2018

"El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando" (Unamuno)

Vientos del pueblo me llevan, 
vientos del pueblo me arrastran, 
me esparcen el corazón 
y me aventan la garganta (...)

Miguel Hernández

Me lleno de citas, ante estos casos de terror mundial recurro a la literatura para frenar el miedo y el horror. No me quería meter yo en berenjenales pero, como buena actriz ante su público, debo responder a los llamamientos: esta semana cerramos los ojos y rogamos a ese Dios inexistente (si es que existe que responda). Hoy pedimos por Andalucía. 

Pedimos para que se erradique la xenofobia, la homofobia, el machismo... frutos de la ignorancia del pobre pueblo andaluz. Va el apoyo de esta columna para todos aquellos que se están movilizando por acabar con la constitucionalidad de este partido. Va para aquellos que llaman “radicales” desde los medios de comunicación a la gente que sale a defender a la calle lo que es suyo, al contrario de esos que van con trajes y corbatas, que se separan del pueblo, pero a los que roban y mienten. 

“Intentar ganar en la calle lo que se ha perdido en las urnas” dice VOX… También Hitler ganó las elecciones...

“La democracia es el gran pacto de la convivencia” decía el Rey en el discurso por la Constitución…  Pablo Iglesias contesta: “la España moderna no entiende que a La jefatura del Estado se acceda por fecundación”.  

Es normal, entonces que se rompa en muchos casos la convivencia si nacemos en un país con unas leyes que no hemos elegido, con un sistema impuesto donde cuatro niños juegan a ser poderosos, manejando la vida de la gente de a pie, que es luego la que sale perdiendo a causa de la violencia inflingida desde arriba, esa violencia psicológica de no llegar a fin de mes y trabajar 10 horas seguidas al día, esos que ponen precio y nacionalidad a la tierra. Puedo resultar utópica, me da igual.  

Yo salgo del tablero, prefiero vivir la vida de los libros, de la gente buena que me rodea y de la naturaleza como ya dijo el sabio Fray Luis hace siglos, prefiero ser feliz...

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido! 
 
Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado.  
(...)
¡Oh campo, oh monte, oh río!
¡Oh secreto seguro deleitoso!
roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

 (...) 

“Oda a la Vida retirada” de Fray Luis de León. 

Ilustración de Eugenia Moro Marcos.