Miércoles, 19 de diciembre de 2018

¿Por qué no sueltan a Unamuno?

¿POR QUÉ NO SUELTAN A UNAMUNO?

    Se empeñan en clasificarlo, en meterlo en una caja. Tiene que ser como millones de otros de esa clase. Que si es protestante, que si es católico, que si es agnóstico. Que si es progresista, que si es reaccionario. Hay que encajonarlo en una doctrina, en una ideología. Hay que ponerle un alfiler y clavarlo en una vitrina.

    ¿Por qué no dejan que sea Unamuno? ¿Por qué no lo sueltan de la jaula, por qué no lo dejan ser libre y ser él mismo? Ningún ser vivo está bien en una jaula. Pero Unamuno menos que nadie, porque está más vivo que nadie. Que lo suelten y lo dejen ser Unamuno. Con sus contradicciones, con sus riquezas, con sus sorpresas. Con su vida inagotable. Incomprensible, no simplificable.

      Creen que resuelven todo con decir que Unamuno era esto, era lo otro. Es la manía cientificista de clasificar, de paralizar, de matar lo observado. Es la manía burocrática de meter todo en cajas, en archivos, en programas. Es la manía de simplificar el mundo, de domesticarlo. Nada puede sorprendernos, nada puede estar fuera de tiesto. Pero Unamuno escribió montones de libros de una riqueza infinita, de una vida incesante, que desafían toda clasificación, toda conclusión simplista.

    Unamuno no cabe en ningún tiesto, no cabe en ninguna jaula. Lean sus libros y aprendan con ellos y asómbrense con ellos. Dejen la pereza mental, dejen el simplismo clasificatorio. Dejen de matar a los seres vivos. Precisamente la base de la obra de Unamuno es la paradoja. Y la paradoja revienta todas las clasificaciones perezosas, todas las jaulas en las que queremos encerrar el pensamiento.

    Hablen con él, discutan, escandalícense si quieren. Pero no pretendan agarrarlo con sus alambres.  ¿Por qué no lo sueltan de una vez?

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR

FOTO: CONSUELO DE ARCO