Sábado, 15 de diciembre de 2018

La vieja cárcel de la Aldehuela

Acto de la Asociación Salamanca por la Memoria y la Justicia en la antigua cárcel de la Aldehuela. Foto de Alberto Martín

Cuando hace algunos años asumí el encargo de investigar sobre la historia de las cárceles de Salamanca, sentí una admiración especial por la figura de Victoria Kent, directora general de prisiones durante el primer periodo de la Segunda República, que inauguró la entonces nueva cárcel de la Aldehuela la tarde del 29 de noviembre de 1931. Una cárcel que sustituía a la antigua, ubicada en un edificio adosado a la iglesia de Sancti Spíritus, que originariamente fue un convento del siglo XIII (el de las caballeras de la orden de Santiago) y que con la desamortización pasó a ser cárcel provincial a mediados del siglo XIX.

En aquéllos momentos, el único dato con el que contaba para averiguar la fecha de inauguración del edificio de la Aldehuela era una placa de mármol –y que desapareció con las obras de remodelación que lo convirtió en el actual centro de arte contemporáneo, DA2-, en la que estaba impreso lo siguiente: “Homenaje a la memoria de don Manuel Alonso Ledesma, director del cuerpo de prisiones de Salamanca. La agrupación de ayuntamientos del partido y empleados de la prisión. 20-9-1931”. Indudablemente este era un indicio concluyente para creer que la cárcel pudo inaugurarse en esa fecha.

En la metodología de la investigación, lo que procedía inmediatamente era acudir a las hemerotecas. Así hice y el primer dato empírico me satisfizo ampliamente, porque el primer diario que consulté fue la edición de “El Adelanto”, de 19 de septiembre de 1931. Allí aparecía un amplio artículo en el que el que el reportero, además de afirmar que al día siguiente se inauguraba la “nueva cárcel”, era pródigo en la descripción del edificio, una de las cárceles más modernas de España: “La cárcel nueva es un verdadero sanatorio, donde han sido tenidos en cuenta los detalles de las mejores prisiones de España. A pleno campo, con luz natural en todas las dependencias, celdas, talleres, escuelas dormitorios, salones y comedores ventilados, con amplios ventanales, reúne el edificio las condiciones de alegría, salubridad e higiene más perfectas. Servicios de cuartos de baño, piscinas (se refiere a bañeras), duchas, lavabos, patios soleados, todo aquello, en fin, que ha de proporcionar a los reclusos un cambio total, en el régimen de la antigua e inmunda cárcel en que hoy se encuentran”.

La satisfacción que sentí se truncó pronto debido a que continuando con la lectura de las siguientes ediciones del periódico “El Adelanto”, en el archivo de éste (por aquéllas fechas no estaban aún digitalizados y mucho menos en la red de prensa histórica de internet, como ahora, y gracias a la colaboración de la, por entonces directora, Nunchi Prieto, a quién siempre se lo agradeceré), comprobé que no había ninguna referencia sobre la inauguración de la cárcel los días posteriores a la fecha prevista. Tras varias jornadas revisando con toda la paciencia del mundo los diarios, pude comprobar que el día 1 de diciembre, martes (el adelanto no publicaba los lunes) venía la información que buscaba, se había inaugurado “ayer”, la nueva cárcel provincial con la presencia de Victoria Kent y otras autoridades, entre las que estaban el rector Unamuno, el presidente de la Audiencia Provincial, señor Poladura; el Fiscal, señor Becerra; el presidente de la diputación, señor Escribano; el alcalde, señor Olivera; el subsecretario de fomento, señor Ordax; el director de la prisión, señor Lozano y otras autoridades. Para asegurarme del día concreto, acudí a consultar “La Gaceta Regional”, que sí publicaba los lunes y, en su edición del 30 de noviembre venía también la información que encabezaba diciendo: “ayer tarde, a las cinco y media, tuvo lugar la entrega oficial de nuevo edificio de la prisión”. Completaba la información diciendo que la inauguración se produjo después de asistir Victoria Kent a un mitin del Partido Republicano Radical Socialista (al que pertenecía) y a una conferencia posterior que pronunció el rector Unamuno en la universidad. Quedó claro, por tanto, que la inauguración tuvo lugar el 29 de noviembre.

¿Y quién fue don Manuel Alonso Ledesma?. Las crónicas de la época elogiaban su figura, como una persona excepcional, gran humanista y firme defensor de las ideas provenientes de las corrientes criminológicas de finales del siglo XIX, encabezadas por Dorado Montero, Concepción Arenal, Salillas y los intelectuales adeptos a la Institución Libre de Enseñanza, de Giner de los Ríos, en las que se consideraba que la finalidad de las penas de cárcel no debe ser el castigo, sino la mejora, la corrección, la reforma y, lo que posteriormente se ha venido en denominar la resocialización del delincuente. Seguidores de la célebre frase de Concepción Arenal “odia el delito y compadece al delincuente”, o de la que aparecía en la prisión de San Agustín, de Valencia, que dirigiría el también gran humanista Montesinos “en este centro se admite a la persona, el delito se queda en la puerta”. He podido descubrir no hace mucho tiempo que don Manuel Alonso Ledesma fue directivo en las prisiones de Madrid, Bilbao, La Coruña y el Dueso (Santoña) y llegó de director a la antigua prisión provincial de Sancti Spíritus, en 1924 y había nacido en Ledesma (Salamanca). Se quedó tristemente impactado del lugar inmundo en el que los presos estaban encarcelados e inmediatamente intercedió ante la Dirección General de Prisiones para que se construyera un nuevo centro, una nueva cárcel moderna y adaptada a las nuevas teorías de la corrección del delincuente. Por desgracia, no pudo ver su obra terminada, porque falleció en noviembre de 1928. Está enterrado en el cementerio de Salamanca y su lápida se encuentra en un estado de abandono absoluto.

La cárcel de la Aldehuela, diseñada para unos 100 presos, llegó a tener simultáneamente unas 2.000 personas recluidas durante los años de la Guerra Civil y primeros de la dictadura franquista. Fue otro lugar de represión, de torturas y vejaciones hacia las personas que fueron encarceladas simplemente por sus ideas, por ser republicanos y defensores de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, plasmadas en la constitución democrática y republicana, de 1931. Por tal motivo, este jueves 29 de noviembre, la asociación Memoria y Justicia, brillantemente presidida por Dª Luisa Vicente y con el loable apoyo y colaboración del ayuntamiento de Salamanca, se ha descubierto una placa a la entrada del que fue patio mayor de la vieja cárcel (hoy DA2) en homenaje a Victoria Kent, Manuel Alonso Ledesma y a todos cuantos sufrieron la brutalidad de la Guerra Civil y la dictadura franquista, con el siguiente texto: “El 29 de noviembre de 1931 Dª Victoria Kent, Directora General de Prisiones, inauguraba esta cárcel de la que fue principal impulsor D. Manuel Alonso Ledesma, director de la prisión salmantina en su antigua ubicación. Aquí estuvieron encarcelados durante la Guerra Civil y el régimen franquista un gran número de presos políticos cuyo único delito fue la defensa de sus ideas. Nuestro homenaje tanto a los que recobraron su libertad, como a los que murieron por las duras condiciones de la prisión o a manos de sus opresores”.