Viernes, 10 de abril de 2020

Si no sonríes es peor

 

Pero no pongas esa cara, mujer, que así nunca conseguirás nada. Deja de señalar las grietas del techo y de incomodar con la dichosa idea del barco y la pirámide. Deja de criticar la letra de la canción y baila con los demás y no pienses y sonríe y no pongas ese gesto y no mires a los ojos tan fijamente y deja de decir que vivimos en una distopía, qué ocurrencias, mira que estás pesada.

Sonríe. Y di cosas guais. Di qué peinado tan guay, qué camiseta tan guay, qué trabajo tan guay, qué soledad tan guay. Y cómo mola tu vida. Y cómo mola tu foto de perfil, cómo mola tu conformismo, cómo mola tu falsedad, cómo molas, cómo, cómo, cómo molas, porque eres tan guay… Pero qué guay. Sonríe.

Y entonces los amigos. Las ganas de gustar. La idea de molar molando. La red. Sonríe. Más y más y más amigos. (Y así más fuerte poder gritar…) Tienes cinco mil amigos en Facebook que también sonríen pero nadie a quien llamar cuando asoman las drusas. Qué tópico. Pero qué tópico tan guay. Y cómo mola, cómo mola la distopía. Sonríe. Qué distopía tan guay.

Sonríe.

Sonríe.

Sonríe.

Sonríe.

Sonríe.