Sábado, 7 de diciembre de 2019

Show must go on... (Queen)

El otro día fui al cine a ver la película de Freddy Mercury, ¿por qué cuento esto os preguntaréis? Bueno, las películas son ficción y la imagen de este músico podría estar distorsionada. Pero aun así, aunque no fuese su verdadera imagen, me quedo con la capacidad de resiliencia de este hombre al final de su vida, esos últimos conciertos a sabiendas de que iba a morir, padeciendo una enfermedad como el SIDA, conciertos verídicos que podemos encontrar en youtube. Show must go on “el espectáculo debe continuar”. Ese espectáculo al que todos asistimos a diario, la vida. La vida sigue a pesar de las adversidades, y hay que subirse al carro, afrontar con energía los nuevos retos. ¿Pero dónde se encuentra esa esencia? ¿Esa energía, la estabilidad para vivirla? Una de las moralejas de la película y de la vida de este cantante era la dificultad del mismo para afrontar la soledad. La necesidad de apoyarse en la familia y en los amigos, esa familia que elegimos nosotros. No somos nadie si queremos hacer apología del individualismo, la soledad se disfruta en pequeñas dosis.

“Nothing really matters to me” afirmaba Freddy en Bohemian Rapsody, solo cuando logramos no tener miedo a nada, apartamos las sombras para mostrar nuestro verdadero yo y un abanico de posibilidades se abre ante nosotros, pensemos “de todas formas el viento seguirá soplando”, anyway the wind blows…

En contraposición a los mensajes derrotistas y de desconfianza hacia el ser humano a los que nos vemos bombardeados todos los días en los medios de comunicación y que la gente termina por creer y adoptan el mismo discurso, esta columna se coloca como un intento por frenar estos mensajes, porque los medios de comunicación también puedan emitir mensajes de cambio y de lucha en comunidad, con el apoyo del otro. Si afrontamos el día a día con esta ilusión, fuerza y apartamos el temor, la vida se vuelve una especie de magia: “It’s a kind of magic”.