Sábado, 21 de septiembre de 2019

Julián

Don Julián Fuentes Riesco

Para Julián Fuentes Riesco (que en paz descanse), médico cirujano, que tuvo en sus estudios y oposiciones muchos premios, que escribió en-EL ADELANTO-en-Tribuna Médica-y algún cuento y que viajó y operó en muchos pueblos de la provincia de Salamanca siempre haciendo amigos, una vez jubilado continuó desarrollando una gran actividad intelectual. Todos los días iba hasta el-Casino de Salamanca-Palacio de Figueroa- donde era- Delegado de Cultura- y –Contador Tesorero-. Allí siempre había coloquios, juegos de sociedad, representaciones de teatro y también algo más “normal y cotidiano”… partidas de dominó “para que las neuronas no se atrofiasen”. Él jugaba de compañero con su colega el Doctor Zamanillo, acompañados del Doctor Juan Luis Rodríguez y Román Andrés. Luego cuando salían de la larga partida, ya anochecido, le daba tiempo y “se veía” con toreros que empezaban su difícil singladura: Curri de Camas, Tomás Pallin o el conocido y veterano torero y “hombre del toro” salmantino Pavesio.

-Valga todo lo anterior para testificar que el Doctor Fuentes Riesco siempre hizo honor a la amistad y la practicaba a raudales… por lo que mucho me gustaría ahora, en un mundo en que se dice y comenta: “Llama la atención como en un mundo hiperconectado, este nuestro, donde las redes sociales han modificado el concepto de amistad”… preguntarle. ¿Cree usted Don Julián, que amigos sólo se tienen cinco?... O sea ¡Qué se pueden contar con los dedos de una mano!

-Lamentablemente no podrá contestarme, pues murió hace unos años. Pero, sin duda, la respuesta hubiera sido interesante y contundente y sin ningún ápice de-Posverdad-, tan imperante en estos momentos actuales de nuestra vida diaria.

-Muchas cosas, sucedidos y aventuras podría contar de Don Julián; en una larga vida profesional y de rica actividad humana acumulada en muchos años de “brega” en varios frentes. No tenemos espacio… ¡Así que vayamos al toro!

-Nació en Bamba (Zamora) en el año 1915; me decía con buen humor que: “Le llevaron a nacer “expresamente” en aquel lugar donde sus padres tenían la casa solariega situada en la Plaza del pueblo. Estudió párvulos en el Colegio de las monjas de-San Vicente de Paul- que estaba ubicado en Vigo, frente al mismo Puerto. No olvida, con recuerdos de niño,  que en ese mismo-Puerto de Vigo- estaba varada una gran gabarra que se dedicaba al transporte de residuos de petróleo y donde unos chavales se escondieron para fumar un cigarrillo y… ¡explotó!

-En 1921 se fueron a Buenos Aires hasta el año de 1929 en que se vinieron a Salamanca e inició estudios de Bachiller en-EL Instituto- en el que estaba de Director un pariente Don Cristóbal Riesco de imborrable recuerdo. Más tarde inicia la carrera de Medicina y a su conclusión pasa al Departamento de Cirugía. Durante el trascurrir de la guerra estuvo en el-Hospital de la Santísima Trinidad-; allí el Comandante Médico le puso en un apuros al “animarle” para que hiciese su primera operación, que fue el preludio en su larga singladura como Médico-Cirujano- en Salamanca y provincia. Me cuenta con gran alegría que: “Cuando se inauguró el –Hospital Virgen de la Vega- él fue quien realizó la primera operación”… Fue una apendicitis y salió bien.

-Cuando el torero canario Mata sufrió una trágica cornada, saltaron las alarmas y de la-Dirección de Sanidad-llegó una orden tajante para que las Plazas de toros siempre hubiera un Cirujano. Y un día, el torero y representante salmantino Pavesio le pidió ayuda desesperada, pues si no tenía Cirujano no podrían celebrar los toros en Saucelle… y Don Julián Fuentes Riesco comenzó su periplo por las plazas de toros de los pueblos salmantinos y su amistad con toreros y la gente que mueve este entorno peculiar.

No solamente de esta actividad taurina, sino también en la-vida misma diaria- él tuvo múltiples anécdotas que me contaba con regocijo evidente: “Una vez en Guijuelo toreaba Pascual Mezquita y tuvo una luxación en el hombro que los subalternos intentaron “colocar la cosa en su sitio” sin conseguirlo. Cuando él le dijo al torero que la operación sería dolorosa y le ofreció anestesia, se negó ¡de eso nada! Así que le tumbó en el suelo, puso un pie en la axila y le aplicó “el método resolutivo oportuno”… ¡el hueso quedó encajado!

-Una vez en Sorihuela un enfermo mayor aquejado de una hernia estrangulada se negó acérrimo a desplazarse hasta Salamanca para ser operado. Y tuvieron que hacerlo en una habitación, al lado de la ventana que daba a la calle, para que los faros de su coche; aportara la luz para poder operar.

Y Don Julián Fuentes Riesco me dijo además: “Cuando íbamos a San Morales a operar lo hacíamos en tren hasta la Estación y luego en carro de mulas hasta el pueblo. Era sacrificado, pero eso sí… después del deber cumplido degustábamos una rica merienda de productos de la tierra y buen vino.

-Usted me lo contó Don Julián y yo se lo agradecí en el alma; pues mí padre fue “durante toda su vida” un ¡MÉDICO RURAL! Y yo vi y sentí, las penurias que ustedes se encontraban en una profesión que amaban (la fortuna es que “casi” todas aquellas carencias han cambiado). Ahora estamos saturados por las Redes Sociales y hasta, me parece, que las partidas de dominó han tenido fuerte bajón y que “eso” de que “cada uno contamos” con ¡cinco amigos del alma! Lamentablemente también…

                      -Ha sido un placer “el volver” a charlar de lo –divino y humano- con usted.

NOTE. No olvidéis que: “Personas singulares son, las que pasaron por aquí, y dejaron su-HUELLA-(señal que deja el pie del hombre en la TIERRA). Pues eso.