Sábado, 17 de noviembre de 2018

ASAJA reclama medidas urgentes al Gobierno para paliar la subida del precio del gasóleo y los fertilizantes

Para una explotación de 200 hectáreas de secano con unos 8.300 euros de costes de gasóleo y otros 21.600 de abono, supone más de 3.500 euros de diferencia respecto al pasado año
En plena campaña de siembra, el precio del gasóleo B se sitúa en 0,975 €/l. Foto: Alberto Martín

En plena campaña de siembra, la escalada de precios del petróleo está provocando que  los costes de producción del sector se estén disparando como consecuencia de las subidas de precios del gasóleo agrícola y los fertilizantes. “Esto está haciendo mella en la economía de las explotaciones que, en buena parte, arrastran los desequilibrios de una mala campaña de precios”. ASAJA reclama al Gobierno medidas urgentes destinadas a paliar la falta de rentabilidad de muchas explotaciones que afrontan una nueva campaña con graves problemas de liquidez.

El aumento desmesurado del precio del gasóleo afecta en general a todos los bolsillos, “pero tiene una incidencia especial en sectores en los que es difícil trasladar estos incrementos al precio del producto. Este es el caso del agrario, donde por las condiciones específicas de formación de los precios, los agricultores y ganaderos no pueden repercutir las subidas de los costes de producción en el precio de venta de sus productos”.

Actualmente, el precio del gasóleo B se sitúa en 0,975 €/l , cada vez más cerca de su máximo histórico de 1,12 €/l alcanzado en 2012. La subida ha sido muy grande a lo largo del año y esto influye  en las cuentas de la explotación. Según los cálculos de ASAJA, respecto a otoño de 2017, año en el que los costes de producción ya eran altos, el precio del carburante se ha elevado en lo que va de año en torno a un 42% y las cotizaciones de los últimos días nos indican que siguen al alza. Para una explotación de unas 200 hectáreas de secano estaríamos hablando unos 8.300 euros de costes de gasóleo y otros 21.600 de abono, lo que supone más de 3.500 euros de diferencia con respecto al pasado año.

Si bien es cierto que el gasóleo que utilizan los agricultores y ganaderos (gasóleo B) está bonificado gracias a la devolución parcial del Impuesto especial de Hidrocarburos aprobada en 2010 (se devolvían 78 euros por cada 1000 litros consumidos) tenemos que recordar que esta reembolso parcial se ha reducido en 15 euros con  la modificación de la Ley de Impuestos Especiales que entró en vigor en julio de 2017, quedando la devolución del impuesto en 63 euros por cada 1.000 litros consumidos. Con el fin de compensar la situación de las subidas del gasóleo agrícola, ASAJA vuelve a solicitar  una reducción de la factura del gasóleo del 35 % y del 15% en  los plásticos y fertilizantes en el IRPF, medidas que se implantaron en los años de mayores subidas del precio de los carburantes y que fueron muy efectivas para nuestros agricultores.