Martes, 20 de noviembre de 2018

Andalucía vuelve a las urnas

Finalmente, tras la ruptura del pacto de gobierno en Andalucía entre PSOE y Ciudadanos (C’s), se ha desencadenado lo previsible, una nueva llamada a las urnas para el pueblo andaluz, que deberá elegir un nuevo parlamento autonómico el 2 de diciembre.

No obstante, parece que tanto las causas que han originado la ruptura del pacto de gobierno PSOE-C’s, como la convocatoria, obedecen a razones que van más allá de la propia actividad gubernamental desarrollada en la comunidad autónoma más sureña de la España peninsular.

Así, por un lado, Ciudadanos, consciente de que el terreno electoral por el que se está batiendo su cúpula española es el de la derecha, en clara pugna con el PP de Casado, ha decidido desmarcarse del gobierno de Susana Díaz y que “corra el aire” entre ambas formaciones, para favorecer una imagen de distancia con la formación encabezada a nivel de España por Pedro Sánchez.

Las excusas para la ruptura de dicho pacto, sin embargo, han sido revestidas de cara a la galería con un discurso dirigido hacia los andaluces. Así, Ciudadanos se ha escudado en que el PSOE no habría cumplido con lo pactado en 2015. Sin embargo, llama la atención que la ruptura se haya dado más de 3 años después de tal pacto, cuando quedaba ya menos de un año para una convocatoria electoral ordinaria.

Por su parte, el PSOE ha justificado la convocatoria anticipada de elecciones aludiendo a la ruptura del pacto de gobierno por parte de Ciudadanos. Sin embargo, todo parece indicar que hay otras razones detrás, como adelantarse a la sentencia del juicio de los ERE, así como desmarcarse de los resultados que pudieran darse en las elecciones municipales de mayo, para las que, según las encuestas, el PSOE se está desinflando poco a poco.

De esta manera, por un lado el PSOE andaluz evitaría ser arrastrado en su caída por el PSOE español, y por otro evitaría que las elecciones tengan lugar después de una sentencia judicial al caso de los ERE que puede ser demoledora para los socialistas andaluces, cuya anterior cúpula parece plenamente implicada en dicho caso de corrupción.

Por su parte, con la ruptura del pacto de gobierno, Ciudadanos lograría desmarcarse del PSOE, buscando ganarse a un elector de derechas que pueda encontrarse entre los sectores liberales del PP, habiendo ganado asimismo espacio mediático y, con ello, aparentando tener mayor fuerza de la que posee en el parlamento autonómico, donde es la cuarta fuerza (con un 9% del voto y 9 escaños de 109 que posee el hemiciclo).

Y llegados a este punto: ¿Qué dicen las encuestas que ocurrirá en las elecciones andaluzas? Pues, básicamente que el PSOE ganaría nuevamente los comicios, pero quedándose lejos de la mayoría absoluta. Así, las dos únicas encuestas sobre Andalucía hechas públicas en el último mes, darían una media del 30% del voto al PSOE, un 22’6% al PP, un 20’7% a C’s y un 20’0% a Adelante Andalucía (Podemos+IU).

Por otra parte, los escaños que como mucho obtendrían según dichas encuestas cada formación serían 40 escaños el PSOE, 32 el PP, 27 C’s, y 25 la coalición de Podemos e IU. Asimismo, los escaños mínimos que les otorgan serían de 30 para el PSOE, 25 para el PP, 20 para C’s y 19 para Adelante Andalucía. Por ello, se podría estimar una media de unos 35 escaños para el PSOE, 28-29 para el PP, 23-24 para C’s y 22 para Adelante.

De esta manera, parece que el PSOE perderá algo de terreno en Andalucía, si bien seguirá siendo la fuerza más votada, aunque deberá pactar con algún partido su llegada al gobierno andaluz. En este sentido, los números a priori darían para que revalidase el pacto de la pasada legislatura con C’s, si bien no parece que las relaciones entre socialistas y naranjas pasen por su mejor momento. Asimismo, tampoco parecen demasiado factibles las alianzas con PP y Adelante Andalucía, por lo que todo podría acabar derivando en unas nuevas elecciones si se confirmase la imposibilidad de llegar a acuerdos.

Es decir, que si Susana Díaz aludía, en su discurso de convocatoria electoral, a la necesidad de tener estabilidad para el gobierno autonómico, los números que reflejan las encuestas parecen señalar que los hechos irán por otro camino.