Miércoles, 14 de noviembre de 2018
Ledesma al día

La Fortaleza de Ledesma gana en accesibilidad tras las obras acometidas

La inversión, contando con aportación de la Junta, ha permitido mejorar los accesos y adaptar su Patio de Armas para eventos turísticos y culturales
El Patio de Armas de la Fortaleza, tras las mejoras acometidas

El Castillo de Ledesma denominado Fortaleza, declarado Bien de Interés Cultural desde 1949 y uno de los principales legados patrimoniales que custodia la villa dentro de su Casco Histórico, gana en accesibilidad, tanto en su interior como en sus accesos. Mejoras de las que ya se puede disfrutar en la visita a este espacio tras finalizar las obras de rehabilitación de la Fortaleza y la adaptación de su Patio de Armas para eventos turísticos y culturales.

Los trabajos acometidos han permitido mejorar este espacio en varios aspectos, tanto en su interior como en su exterior. Así, en el Patio de Armas se ha procedido a nivelar completamente el suelo para favorecer el tránsito de visitantes y de público en los diferentes eventos que acoge la Fortaleza, desde actuaciones a musicales, mercados al tradicional pregón de las fiestas de los Corpus, entre otros. También se ha mejorado la iluminación, así como el sistema de barandillas y, en el exterior, se ha pavimentado el acceso en rampa (desde la denominada puerta norte y que comunica con los jardines de la Fortaleza), y que hasta era de tierra.

Las mejoras acometidas en la Fortaleza de Ledesma han contado con una inversión de 60.000 euros, contando con aportación económica de la Junta de Castilla y León (algo más de 38.000 euros, tal y como publicó el Bocyl con fecha de 30 de noviembre de 2017), a través de las subvenciones concedidas por la Consejería de Cultura y Turismo a entidades locles, con población inerior a 20.000 habitantes, para financiar actuaciones de mejora de la calidad en las infraestructuras turísticas en destino.

Historia

Sus orígenes se remontan a tiempos de Fernando II de León (siglo XII), si bien adquiere la forma definitiva con el primer Conde de Ledesma, Don Beltrán de la Cueva, en el siglo XV; este noble otorga escudo a la villa, como puede apreciarse en la puerta norte de la edificación

El recinto es de planta irregular, trapezoidal, y está construido en mampuesto y sillares de granito. Hacia el sur, una puerta de arco apuntado flanqueada por dos torreones. Lugar de encuentro de la villa al completarse con una plaza ajardinada que le da acceso.