Sábado, 14 de diciembre de 2019

La  píldora mágica

Tras unas semanas fuera de España reviso los periódicos y la primera noticia del panorama político que me encuentro es que la presidenta andaluza, ante los problemas que tiene para seguir gobernando en minoría, ha convocado elecciones, por lo que  los andaluces tendrán que acudir a las urnas antes de lo previsto, y no se descarta, por parecidas razones, que el presidente Sánchez tenga que seguir sus pasos con las generales, que es lo que le piden a gritos todos los partidos.

Tanto para el partido que gobierna como para los que aspiran a hacerlo, las elecciones se han convertido en la píldora mágica a la que recurren para curarse de los dolores de cabeza que les produce el gobernar en minoría, pero esto no es más que un remedio casero para creerse curados hasta que hablen las urnas, y el ejemplo más reciente lo tenemos con el adelanto de las elecciones en Cataluña: el adelanto de las elecciones sólo consiguió volver al principio y seguir en manos del más lamentable desgobierno.

Las mayorías absolutas en este país han pasado a la historia. Los vergonzosos casos de corrupción que salpican a los partidos que han gobernado, su nula voluntad para construir en lugar de destruir cuando pueden hacerlo, sus escandalosos sueldos y sus leyes para acabar con la clase media, hacen que pierdan votos de sus militantes incluso, y la desconfianza que generan con su actitud los que no han gobernado hace que los pierdan antes de hacerlo. ¿A quién voto? Es la pregunta que se hacen los ciudadanos ante todos los comicios y tendrán que seguir haciéndose hasta que unos y otros no se convenzan de que tienen que cambiar de píldora si quieren curarse.