Martes, 23 de octubre de 2018

El Ministerio convocará subvenciones para potenciar el emprendimiento y la participación de las mujeres rurales      

El número de asistentes a las actividades no podrá ser inferior a 15 personas y al menos el 80% deberán ser mujeres
Las actividades subvencionables tienen que tener carácter presencial

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, a propuesta del Ministerio de Agricultura, un real decreto por el que se establecen las bases reguladoras para la concesión de subvenciones a entidades de mujeres rurales de ámbito nacional, para impulsar el papel de las mujeres en el desarrollo rural para la convocatoria correspondiente a 2018.

Su objetivo es fomentar la organización de jornadas que promuevan el emprendimiento y la incorporación de mujeres a la actividad económica del medio rural, que divulguen las oportunidades que ofrecen los instrumentos de la Política Agrícola Común (PAC) para la incorporación de mujeres jóvenes a la actividad agraria, que difundan la titularidad compartida de las explotaciones y que promuevan el acceso de las mujeres a los órganos de gobernanza de organizaciones profesionales agrarias, cooperativas y otras entidades relacionadas con la actividad agraria y el desarrollo rural.

Podrán optar a estas ayudas las entidades que estén legalmente constituidas como entidades asociativas de mujeres del medio rural de ámbito nacional e inscritas en el correspondiente registro público nacional de asociaciones del Ministerio del Interior. Las entidades deberán también carecer de ánimo de lucro y tendrán que realizar actividades al menos en tres comunidades autónomas.

Para que las actividades puedan ser subvencionables, deberán tener carácter presencial y una duración mínima de 4 horas de teoría o prácticas diarias, y al menos el 70% de las jornadas deberán realizarse de lunes a viernes. Además, el número de asistentes no podrá ser inferior a 15 personas y al menos el 80% de las asistentes al proyecto deberán ser mujeres.

Las entidades de mujeres rurales participan como interlocutoras del diálogo permanente para configurar su papel en la política de desarrollo rural, así como en una planificación general de la economía rural en beneficio del interés general. También prestan apoyo y asistencia en el diseño de políticas relacionadas con las mujeres el desarrollo rural y en su consideración en las políticas nacionales y son agentes en el territorio. Por ello el real decreto tiene como finalidad promover actividades específicas en relación con el papel femenino en el desarrollo económico del medio rural y, en concreto, con las actividades agrarias y de desarrollo rural a las que pueden acceder en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres. Para ello es necesario realizar actuaciones que promuevan el conocimiento y la concienciación de las habitantes de todo el territorio.