Domingo, 21 de octubre de 2018

Ramallo, un asistente de lujo con mando en plaza

De la mano de Gombau, su gran valedor, Ramallo trabajó a las órdenes de Guillermo Amor y Marco Kurz y ahora cierra el círculo de nuevo con el catalán en la India

Conversación en tono amigable entre Ramallo y el ex futbolista castellonense durante un entrenamiento.

Gombau fue su gran valedor en el fútbol australiano. Le dio la oportunidad de trabajar por primera vez en una estructura profesional y, lo que es más importante, le dio una confianza que ahora demuestra reclamándolo para un nuevo periplo en India. “Tras recibir la llamada de Josep para irme a la India hablé con María. Esa noche la pasamos hablando y haciendo unas cuantas llamadas aprovechando el cambio horario, hasta que ya a altas horas de la madrugada me dijo: Dudo que en la India vayamos a vivir mejor que en Australia, pero prefiero haber pasado una aventura en Nueva Delhi que un quinto año más aquí, por muy bueno que vaya a ser”. No había dudas. Sólo quedaba negociar su salida con el club, hacer la maleta y embarcar.

“Pienso que a nivel deportivo era lo mejor para mí, pues yo no tenía mucha más progresión en Adelaida y, a mayores, se me presentaba una nueva oportunidad, cerrando el círculo con la persona que me dio la oportunidad de empezar a dibujarlo”, señala el técnico que “apenas” lleva un mes en India. “Es muy pronto para sacar conclusiones de esta nueva etapa, pero hay pocos países que puedan ofrecer un contraste más extremo que el que existe entre Australia y la India: El primero es orden, organización, tranquilidad, escasa población…

Antes de llegar ahí, Ramallo pasó dos años maravillosos como ayudante de Guillermo Amor. El ex futbolista le dio continuidad y estabilidad a la posición de Jacobo Ramallo y entre ambos se establecieron importantes lazos tanto dentro del campo como a nivel de amistad, algo que se vio reflejado también en lo deportivo, en dos temporadas inolvidables para ellos y para el propio club, ya que ganaron la Liga y jugaron la Champions asiática. Además, el saber estar del castellonense y su forma de afrontar cualquier avatar, ahora en el departamento técnico del Barça, fueron otras de las cosas que acabaron dejando huella también en el salmantino.

Tras esas dos temporadas, Ramallo llega a trabajar con Marco Kurz, un alemán con mucha experiencia en Bundesliga como jugador y como técnico, que se apoyó en el profundo conocimiento que ya por ese entonces atesoraba Ramallo y que les permitió jugar la final de Copa y los play-off finales de Liga.