Domingo, 16 de diciembre de 2018
Béjar al día

La vida de David Melul pasa a formar parte de su legado en Béjar de la mano de Antonio Avilés

BÉJAR | La familia Melul acompaña a Antonio Avilés en la presentación de la biografía del mecenas del Museo Judío de Béjar

Antigua sede de la Escuela de Peritos Industriales donde David Melul cursó sus estudios en Béjar

Con la presencia de varios miembros de la familia Melul, trasladados a Béjar expresamente para la ocasión, se presentó el pasado viernes cinco de octubre la biografía David Melul, la ilimitada generosidad de un judío sefardí escrita por Antonio Avilés Amat, vicepresidente del Centro de Estudios Bejaranos y director del Museo Judío de Béjar.

El acto comenzó con una breve presentación de Josefa Montero García, nuestra presidenta, quien agradeció a la dirección del Centro Integrado de Formación Profesional la cesión del salón de actos para el evento, al tiempo que saludó con cariño a la familia Melul. Recordó que esta biografía es la número cinco de la Colección Don Francés de Zúñiga cuyos ejemplares, editados anualmente, homenajean a bejaranos ilustres fallecidos. Cada uno de ellos se ha dedicado, hasta ahora, a personajes que vivieron en siglos distintos: Francés de Zúñiga (siglo XVI), el Buen Duque Manuel de Zúñiga y Guzmán (siglo XVII), José Lidón Blázquez (siglo XVIII), Nicomedes Martín Mateos (siglo XIX) y David Melul Benarroch (siglo XX).

Tras esta intervención tomó la palabra uno de los hijos de David Melul presentes esa tarde, Mario Melul, para agradecer a Antonio Avilés y al Centro de Estudios Bejaranos la edición de este homenaje a su padre que tanto quiso a Béjar desde que realizó sus estudios de ingeniería en Béjar en 1946.

Por último Antonio Avilés Amat presentó mediante diapositivas y anécdotas unas breves notas sobre la vida de David Melul, centrándose sobre todo en su amor por Béjar y la relación que siempre mantuvo con nuestra ciudad. Primero por su estancia aquí durante sus años de aprendizaje, periodo del que guardó grandes recuerdos y una amistad muy fuerte con sus amigos; después en la madurez, visitando siempre que podía la Béjar posterior a sus recuerdos; por último en la ancianidad, legando un tesoro perdurable a los bejaranos: el Museo Judío que lleva su nombre. No quiso el autor ahondar más en una vida plagada de éxitos y animó a los lectores a adentrarse en la lectura de la biografía.

Tras su amena exposición varias personas del público aderezaron el acto con preguntas y curiosidades, demostrando que la figura de David Melul, a la par que querida por los bejaranos, ha sido acogida en la mente de todos como la de un paisano más integrado dentro de la comunicad.

Carmen Cascón Matas, secretaria del CEB