Domingo, 18 de agosto de 2019

Animales de dos patas

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A mitad de camino entre el gorila y el homo erectus (de ahí no pasa), Emilio, el camarero, viene a justificar, sin querer reconocerlo, el maltrato a la mujer. “Es algo que se ha dado siempre”, argumenta. Y, tras esa declaración, hay una señal de conformismo, de claudicación.

Yo le digo que lo que sucede este año no es más que un reflejo de la marcha atrás que se ha operado en España durante los últimos años.

“¡Ya estás con lo de siempre! -me espeta- Tú, con tal de meterte con la derecha…” Como si fuera mentira. Como si no hubiésemos ido atrás. Como si los Emilios que justifican la agresión, porque siempre ha existido, no hubieran encontrado refugio en las políticas que redujeron presupuestos, que se taparon los ojos, que no quisieron ver lo que se nos venía encima.

¡Trogloditas de medio pelo!