Viernes, 15 de noviembre de 2019

¿A quién le importa Camerún?

Este domingo hay elecciones en Brasil y en Camerún. De Brasil sabemos algo más por tratarse del país más grande de sudamérica, por los indígenas, por la ultraderecha del acuchillado Bolsonaro que nos recuerda al Trump norteamericano y al Duterte filipino, y porque Lula está en la cárcel por robar aunque sacara al país del analfabetismo y lo librara del hambre. Pero Camerún… ¿A quién le importa Camerún?

Si acaso nos podría interesar algo más Guinea Ecuatorial, que el próximo día del Pilar cumplirá 50 años de independencia y casi otros tantos de dictadura repartida entre Macías y Obiang quien, por cierto, se ha convertido en el tirano más longevo de los 55 países del continente. Sobre todo nos podría interesar el silencio sobre Guinea Ecuatorial porque es el único país africano en el que se habla español y la única colonia española que se convirtió en país (el Sáhara Occidental sigue dulcemente enquistado para beneficio de funcionarios de la ONU, disidentes del Polisario y personal adscrito del gobierno marroquí. Es un win-win de libro). Pero Guinea Ecuatorial sigue siendo un asunto reservado. 

Camerún votará este domingo para elegir a su presidente. Y, salvo milagro, volverá a ser elegido Paul Biya, un señor con 85 años que lleva en la poltrona desde 1982. Este sería su séptimo mandato (sólo el dictador ecuatoguineano Teodoro Obiang le supera en años gobernando. El tirano que maneja la excolonia patria africana llegó al poder en 1979). Pero a quién le importa Camerún. ¿A quién le interesa que la región de Ambazonia, de habla inglesa, quiera independizarse del resto del país -francófono- porque viven en una clara discriminación económica y social? ¿Quién puede estar interesado en que los muertos en esta guerra civil silenciada superen ya los 400? Imagino que el interés es el mismo que el que puede suscitar la presencia de Boko Haram en el extremo norte de Camerún. 

Bueno, pues aquí lo dejo. Más que nada porque el país tiene una extensión similar a la de España, aunque con la mitad de población (22 millones de habitantes) y, sobre todo, porque está a ocho horas de avión, limita con nuestra antigua colonia africana de la que se cumplen en breve las bodas de oro de su independencia (ejem) y, sobre todo, porque Samuel Etoo ha desmentido que se fuera a presentar a las elecciones. No sería el primero ni el último. En Liberia ya gobierna el exfutbolista George Weah. Y parece que no lo está haciendo mal del todo. Y en Costa de Marfil, el también futbolista Didier Drogba logró parar una guerra civil. 

Me he acordado de Camerún porque el otro día estuve con dos de mis referentes periodísticos en la negritud: Alfonso Armada y Xavier Aldekoa. Han escrito un librito delicioso titulado “África adentro” y en él rompen todos los tópicos, clichés y estereotipos sobre el continente de los 1.200 millones de africanos. Los de Camerún son sólo 22 millones y están en una situación pre-bélica ante unas elecciones que no le importan a nadie. Pues eso. ¿A quién le importa Camerún?