Experimenta sensaciones... Comparte #sensacionesvoluntarias

Los voluntarios lo dicen: “jamás había experimentado una sensación parecida a esta”.

Cáritas Diocesana de Salamanca ha presentado esta semana su nueva campaña de voluntariado, con el lema ‘Experimenta sensaciones. Comparte #sensacionesvoluntarias’. Porque ser voluntario ofrece experiencias que necesitan vivirse para ser contadas. Solo así, dando el paso al frente en el mundo del voluntariado, se puede llegar a vivir, por ejemplo, lo que nos cuentan en estas misivas dos chicos mexicanos que han pasado unos días en la casa Samuel, de acogida para personas afectadas por VIH-Sida de Cáritas Salamanca: 

 

Mónica Castro. 25 años. Mexicana. Voluntaria de verano en Casa Samuel durante 15 días.

Sin duda alguna puedo decir que ésta ha sido de las mejores experiencias de mi vida, he conocido a gente increíble que tienen tanto amor para regalar y eso me lo llevo en el corazón.

Gracias por permitirme ser parte de ésta labor tan bonita que se hace, gracias porque me he sentido parte de la familia, porque tal ver la intención principal fue venir a ayudar, pero puedo asegurar que ustedes me han ayudado más a mí.

Deseo con todo el corazón que tengan una vida sana y feliz, que tanto educadores, voluntarios y residentes disfruten de la vida que Dios les dio y sepan valorar lo que tienen y a quien tienen.

Gracias por enseñarme tantas cosas, el valor la responsabilidad, de la honestidad, la confianza y el cariño tan sincero que me han demostrado.

Estoy segura de que nunca voy a olvidad tan bonitos días que pasé en Salamanca, junto con personas tan sorprendentes, divertidas y fuertes, los admiro demasiado.

Que ha su vida lleguen sólo cosas buenas y mejores cada día. Les dejo un pedacito de mi corazón.

Con todo cariño. Mónica.

 

Pedro Gaona. 22 años.  Mexicano. Voluntario de verano en Casa Samuel durante 15 días.

“Ante que nada estoy infinitamente agradecido por la oportunidad que me otorgaron para participar en este voluntariado y hacerme pasar por un integrante más de esta maravillosa familia.

Me pidieron que escribiera cuál fue mi experiencia y cómo me sentí dentro del voluntariado, pero la verdad es que no tengo palabras para describirlo, sin duda alguna han sido las mejores dos semanas que he tenido en mi vida, jamás había experimentado una sensación parecida a esta.

Quiero agradecer a todos y cada uno de los que conforman Casa Samuel ya que el trato fue bastante agradable de su parte. Agradecer infinitamente a residentes y educadores por darme ese apoyo y calidez que necesitaba para sentirme en confianza.

Créanme que de cada uno aprendí cosas nuevas, aprendí un significado o una forma de ver la vida diferente, a tomarle importancia a las cosas que se lo merecen.

Espero regresar y no verlos en la casa de acogida, verlos con una vida afuera de la casa.

En resumen, mi experiencia con el voluntariado fue buenísimo, tanto los educadores como los residentes se portaron excelentemente bien.

Siendo sinceros, a Salamanca yo venía con expectativas muy bajas, pero sin duda alguna se ha robado mi corazón, de ser por mí me quedo muchísimo más tiempo.

Esta no es una despedida sino un hasta pronto porque yo sé que nos volveremos a ver en alguna parte de nuestras vidas, me quedo con muchos recuerdos tanto de ustedes de esta bellísima ciudad. Hasta pronto. Pedro Gaona.