Martes, 11 de diciembre de 2018

La Junta baraja la posibilidad de que los ganaderos puedan disparar al lobo para evitar ataques

La medida, compatible con la normativa europea y que ya se aplica en Francia, se restringiría a las explotaciones más expuestas por este depredador

Muchos ganaderos se plantean incluso el cese de la actividad ante el estrés que les provocan los constantes ataques

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente planteará en una próxima reunión con los representantes de las organizaciones agrarias que los ganaderos tengan la posibilidad de ‘autodefenderse’ de los lobos cuando hagan incursiones en sus explotaciones. La medida, explicó el director del Medio Natural, José Ángel Arranz, que ya se aplica en Francia dentro de su plan de gestión del lobo –un plan “prácticamente calcado” del de Castilla y León, subraya–, consiste en conceder una autorización administrativa “especial” para ganaderos que tengan licencia de caza y en cuyas explotaciones se hayan producido ataques, de forma que puedan disparar con su escopeta si se acerca un lobo a su rebaño.

Arranz, tras participar en una visita organizada por la Comisión Europea al sudeste francés para conocer la gestión de la especie que se hace en el país vecino, manifestó que la normativa autonómica ya tenía contemplada la participación de cazadores locales o ganaderos (si son cazadores) en el Plan de Conservación y Gestión del Lobo –cuya anulación judicial va a ser recurrida por la Junta– y puntualiza que la medida que estudia su departamento y se va a plantear a las organizaciones agrarias se circunscribe exclusivamente a las explotaciones donde se han producido daños. “Es una autorización administrativa diferente, no es genérica”, insiste. La justificación, expone, “es que tenemos que avanzar en otro tipo de medidas, porque la situación es insostenible por las pérdidas que ocasiona. No se trata solo de las indemnizaciones que hay que pagar, sino de que haya tranquilidad en las explotaciones y de reducir el gran estrés al que están sometidos los ganaderos, que incluso se plantean el abandono de la actividad, con lo que ello supone para el medio rural y su despoblación”.

Sostiene que esta medida es “perfectamente compatible” con la normativa europea, pero que “el problema es la interpretación que hacen de ella los juzgados de Castilla y León. Las medidas que toman en Francia son exactamente las de aquí, y en Bruselas no nos han corregido ni una coma”, subraya, en referencia a la medida cautelar de paralización tanto de la Orden de Caza de la Junta como del Plan de Gestión del Lobo acordada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en Valladolid.

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