Jueves, 2 de abril de 2020

La primera Salamanca del día

Amanece con distinta luz en cada lugar, en cada mirada.

En este pequeño rincón del mundo el sol se asoma con fuerza, feliz por encontrar su reflejo en lo recóndito del paisaje, en los espacios entre los cuerpos, junto a la sombra del otoño.

Esta primera Salamanca del día enfría los párpados, como si advirtiera que pronto congelará las pestañas, y acoge generosa y expectante tus ojos cansados esperando el autobús, vuestras risas regresando tal vez a casa, tu pequeña pausa en tu jornada laboral, tu sueño confuso, tu certero insomnio.

El ya y el todavía conviven aquí, ahora, promesa alada, como entonces, como siempre.