Domingo, 21 de octubre de 2018
Ledesma al día

“Tenemos que empezar a hablar de compensaciones fiscales al emprendedor del medio rural”

El Centro Botánico, “el culmen de años de trabajo”, que custodirá el singular y valioso legado de los botánicos Augusto Krause y Ana María González-Garzo, será una realidad a lo largo del 2019
Fernando Rubio, alcalde de Juzbado, en la Peña del Castillo

“El nuevo poblador es esencial”, al igual que atajar el problema de la despoblación “de una manera global”. Así lo señala Fernando Rubio, alcalde de Juzbado, uno de los municipios de la provincia referente en proyectos culturales y mediambientales en el medio rural. El Centro Botánico, que custodiará el singular y valioso legado de los botánicos Augusto Krause y Ana María González-Garzo y que será una realidad en 2019, es “el culmen a años de trabajo”, “un privilegio que no ha llegado solo” y que “nos permite situarnos ante el futuro”.

¿La despoblación está empezando a asfixiar a los pueblos pequeños?

Lleva muchos años asfixiando a los pueblos, y lo que es más triste es que la alternativa no es fácil porque va generando también un cierto conformismo, no tanto en los pueblos como en otros estamentos, en particular en las administraciones mayores. Llega un momento en que sencillamente no hay respuesta, la gestión que se realiza en ciertas administraciones es ‘sota, caballo y rey’, sin el menor criterio de compensación ni búsqueda de ayuda real y comprometida. Cuesta paliar la despoblación, sí, pero nos tenemos que hacer otra pregunta, ¿y el coste real y profundo de la despoblación?   

  “En estos momentos una de las voces más importantes está en los pequeños municipios porque hay que custodiar mucho territorio”

¿Qué significa, a día de hoy en materia de servicios básicos, vivir en el medio rural?

Hay grandes valores que no han cambiado, como la tranquilidad, la posibilidad de criar a tus hijos en un entorno natural, amable y de confianza. Pero en esta zona, tan cerca de Salamanca, quien nos debe proveer de esos servicios básicos, lo que percibimos en ocasiones es que cuanto menos gente y menos servicios, mejor. Tenemos una espada de Damocles amenazándonos, por ejemplo, hay menos cartillas sanitarias, vamos a ir quitando médicos, con lo cual lo que hacemos es agrandar el problema. En educación no se está planteando dónde hace falta de verdad promover la enseñanza postobligatoria o dónde hace falta mantener escuelas abiertas, cuando cada comarca ha de tener su referencia hasta el final de la edad de secundaria. Somos un territorio rural, y eso es lo que hay que cuidar para lograr una riqueza y sostenibilidad para el futuro de las próximas generaciones en Castilla y León.

El concepto de despoblación no se ve de una manera global desde las administraciones, aunque tengan interés en luchar contra ello no se hace de una manera global (educación, sanidad...). Y tenemos que empezar a hablar de ciertas compensaciones fiscales al poblador del medio rural, al emprendedor del medio rural.

¿Y en materia de comunicaciones?

No nos conformamos con la supuesta banda ancha que tenemos, el futuro es internet, y debe haber un implante general en el medio rural de fibra óptica. Y el transporte público es esencial, estamos en esta zona como ciudadanos del tercer mundo en cuestiones de transporte público porque solo prima el criterio de la rentabilidad a corto plazo. Otra cuestión. Los pocos pueblos que tenemos biblioteca municipal abierta no podemos formar parte de la red de bibliotecas de Castilla y León porque no tenemos 1.500 habitantes.

¿Hace falta dar más voces a los municipios pequeños?

Falta voz. Los alcaldes de municipios pequeños somos voluntarios, pero no estamos en grandes foros, y en estos momentos una de las voces más importantes está en los pequeños municipios porque hay que custodiar mucho territorio.

¿Qué significa para Juzbado acoger el Centro Botánico?

Es el culmen de años de trabajo, de desplazamientos y visitas. Hemos optado por un modelo integral y global donde básicamente el epicentro es generar un espacio atractivo y con servicios, para los de dentro y para los de fuera. Este centro es el colofón a todas las apuestas culturales, de medio ambiente, de vida, que vamos generando. El Centro Botánico es un privilegio que no ha llegado solo. Es la elección de Augusto Krause y Ana González-Garzo, dos grandes botánicos, que decidan quedarse aquí, lo que nos permite situarnos ante el futuro y ofrecer un nuevo motivo para venir a Juzbado. A lo largo del 2019 será una realidad.

¿Y ‘Juzbado, Libro Abierto’?

Un proyecto maduro, un lujo. Las mejores referencias poéticas estarán de nuevo en Juzbado este otoño.

Si echa la vista atrás, ¿Juzbado ha superado todas las expectativas estos años?

Me cuesta creerme la cantidad de cosas que se han ido generando. Ahora falta un paso definitivo, el del tejido social, lograr que la gente se quede de verdad a vivir, generar incluso desde el Ayuntamiento espacios para la vivienda, porque el tópico de que lo que hace falta es trabajo para poblar el medio rural es una verdad a medias, se necesitan más cosas.

¿Hacia dónde encamina Juzbado su futuro?

Buscamos un tipo de desarrollo sostenible, generar calidad de vida real para los vecinos, no concebimos un pueblo sin un cierto espectro educativo, social, cultural, sin una zona para hacer deporte, lo que queremos es apuntalarlo dando la posibilidad de que quien quiera quedarse a vivir tenga los medios de hacerlo. En la despoblación hay algo esencial y es generar espacios para unir el que los propios se queden con que los ajenos vengan. El nuevo poblador es esencial, un tipo social muy interesante, por cierto.

¿Qué le ha enseñado ser alcalde?

Que si tú gestionas para el día siguiente y el corto plazo, entonces ser alcalde no es especialmente difícil, e incluso habrá gente que te lo agradecerá de forma cortoplacista, pero si haces una gestión de futuro y pensando en proyectos sabes que el 90% de tu trabajo no se va a ver.