Jueves, 18 de octubre de 2018
Ledesma al día

Supersticiones sobre las herraduras

La herradura sobre las piedras de la calle Los Paños de Ledesma nos lleva, de la mano de Monette González, a descubrir las curiosidades sobre estas singulares piezas de metal
Herradura en la calle Los Paños de Ledesma. Foto: Monette González

La herradura es uno de los talismanes más antiguos del mundo y sus distintas posiciones quieren decir una u otra cosa, pero para que esto suceda no vale comprada ni regalada, hay que encontrarla. Da buen augurio a la persona que se la encuentra, escupir sobre ella y arrojarla por encima del hombro izquierdo. Por otra parte, si doblas un clavo en forma de anillo, siempre que lo lleves puesto, evitarás enfermedades.También auyentan a las brujas, ya que tienen miedo a los caballos, por esa razón vuelan en escobas; poner una herradura en la puerta de casa es para que no la traspase el demonio.

La superstición con más tradición es ponerla boca abajo para atraer suerte, y ponerla boca arriba, te dará protección. Tales herraduras siempre tienen que ser de hierro ya que a este metal se la atribuyen poderes magnéticos. Las herraduras en forma de llavero dentro de las casas protegen el lugar a donde pertenezca cada llave.

También hay juegos en los que se usa la herradura, como por ejemplo, lanzarla e insertarla en un palo clavado en la tierra.Y muchos dichos sobre este metal en el que nos centramos en uno muy popular y dice: “Dar una en el clavo y cien en la herradura”, lo que significa estar más equivocado que acertado.

En un proverbio Chino reza lo siguiente: “Por culpa de un clavo se perdió la herradura, por culpa de la herradura se perdió el corcel, por culpa del corcel, no llegó el mensaje y por culpa del mensaje, se perdió la guerra”.

Hay miles de dichos sobre la herradura si bien nos hacemos cargo que son hipótesis, pero siempre hay que creer en algo positivo, y en este caso le damos un voto de confianza.La herradura sobre las piedras pertenece a la calle Los Paños de Ledesma en la que se dueña le tiene bastante confianza y que ha querido quedar en el anonimato.

TEXTO: Monette González