Domingo, 25 de agosto de 2019

Si la razón no habla, la irracionalidad nos gobierna

Las grandes esperanzas que más de la mitad de la población española tenía con el nuevo gobierno de la Nación, se debilitan día a día. Un día nos defrauda una decisión no tomada, al día siguiente nos defrauda una negación de lo decidido el día anterior, el otro el silencio sobre graves decisiones que se postergan.

Estamos en un estado tan precario de valores que nos señalen el camino, que ya no nos atrevemos a hablar de los grandes ideales, justicia, libertad, igualdad…nos conformamos con exigir o pedir un poco de RACIONALIDAD, que la irracionalidad y el egoísmo no nos engulla a todos  trágicamente.

Tres ejemplos de los tres temas que han ocupado el espacio y el tiempo de toda la semana televisiva, por lo tanto “mental” en nuestro país. El primer ejemplo, el más trágico y vergonzoso, la venta de misiles al gobierno de Arabia Saudí, para su uso en su guerra con el Yemen; el anuncio del Gobierno de prohibición de esta venta fue seguida de inmediato por el cambio de decisión: no había más remedio que vender bombas, para que otro contrato no se anulara. Hasta el supuesto progresista alcalde de Cádiz estaba de acuerdo en “luchar por el pan, aunque fuera vendiendo bombas”. ¡Como si solo se pudiera vivir vendiendo bombas!¡Como si solo dieran de comer las armas! Un tema comercial, inhumano, que ha dejado al descubierto la falta de unidad y de coherencia del equipo del presidente Sánchez.

El asunto de los restos de Franco y  qué hacer con el Valle de los Caídos: después de casi 80 años de finalizar la guerra civil y más de 40 de la muerte del caudillo, toda la duda es dónde poner estos restos; los símbolos hacen desaparecer los grandes temas, que debieran ser la respuesta a las dos preguntas: ¿sigue el franquismo gobernando España hasta ahora?, ¿cómo podemos fortalecer una democracia tan débil y joven como la que tenemos?

El tercer tema semanal pertenece ya al campo del sainete: el de los máster y tesis doctorales; es una variación del inagotable, infantil, perverso, crónico “¡Y tú más”!, que devora la mayor parte del contenido del Parlamento. Después de las demostradas irregularidades en el Máster del Sr. Casado, líder del PP, el Sr. Rivera, de Ciudadanos, aprovecha para disparar contra el presidente: “¿ Por cierto, su tesis doctoral, Sr. Sánchez, por qué no está publicada? ¿No estará llena de plagios?”

Y así se ha ido pasando la semana: con la decisión de vender bombas aunque sea para matar inocentes, con la “gran decisión” de cambiar de lugar unos restos, con el fuego cruzado de acusaciones sobre quién ha estudiado u obtenido títulos de escaso valor con más trampas en nuestra sorprendente Universidad. ¿Seguiremos pasando los meses siguientes ocupados en saber si se han desteñido los bordados del tejido patrio, sin querer ver que hay que coserlo de arriba abajo?