Miércoles, 19 de septiembre de 2018

Ferias y fiestas

Este año el pregón de fiestas lo pronunció el rector de la Universidad de Salamanca

Las manifestaciones festivas, como todas las actividades culturales, y aun las laborales y vitales, cambian con el tiempo. Algunas de nuestras fiestas iban antaño ligadas a los ciclos de la sementera y de la recolección. Así, las celebraciones propias del verano tenían lugar cuando habían terminado las faenas de siega, trilla y limpia, y cuando las cosechas estaban ya en los pajares o en los graneros. Por eso, las fiestas giraban en torno a la fiesta religiosa de la Asunción de Nuestra Señora (15 de agosto), la Natividad de la Virgen (8 de septiembre) o incluso la fiesta del Santo Cristo o exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre).

Las fiestas no podían adelantarse a estas fechas porque con dificultad habían terminado las faenas de verano. Eran tiempos en que se faenaba a mano (siega y limpia), o con los instrumentos tradicionales simples, como el acarreo o la trilla. Por eso la temporada no terminaba antes del quince de agosto, fiesta de la Asunción.

Actualmente los instrumentos de las faenas veraniegas son supermodernos y todo se lleva a cabo con las evolucionadas cosechadoras, que gozan incluso de aire acondicionado y música, y hasta pueden trabajar por la noche porque disponen de potentes focos de luz que les permiten realizar sus tareas más allá de la luz solar.

Así, las faenas veraniegas pueden terminar mucho antes, dejando tiempo libre para celebrar con espíritu descansado periodos festivos a lo largo de los meses de julio y agosto que, por otro lado, son los días en que los veraneantes, que en muchas ocasiones son los hijos del pueblo que regresan a recordar sus tiempos jóvenes, marcan las fechas de las celebraciones religiosas, trasladándolas desde el calendario de otoño, invierno o primavera, o se inventan otras celebraciones de carácter civil o laico, poniendo así de relieve el carácter estival o vacacional de su estancia en el propio pueblo que los vio nacer.

En Salamanca ciudad, las fiestas veraniegas tiene lugar en torno a la Virgen de la Vega, que se celebra el día 8 de septiembre coincidiendo con la Natividad de Nuestra Señora. La fiesta se prepara con un solemne novenario que tiene lugar en la Catedral Vieja. La fiesta religiosa como tal se celebra el mismo día 8 en la Catedral Nueva, a donde es trasladada la imagen de la Virgen a la que se honra.

Previamente, en la víspera, se ha realizado una solemne y llamativa procesión que termina en una prolongada y hermosa ofrenda floral a las puertas de la Catedral Nueva. En esa noche de vísperas tiene lugar en el puente romano una amplia y magnífica serie de fuegos artificiales, muy vista y alabada por un gran número de salmantinos que acuden a contemplar la luminosidad de los fuegos.

En la misa de la fiesta, el señor alcalde de la localidad pronuncia una oración u ofrenda agradeciendo a la Virgen los favores del último año, y solicitando su ayuda para los planes del año siguiente. Este año, esa oración adquirió mayor relieve porque nuestro alcalde declaró que iba a ser la última ofrenda que él iría a realizar. Con lo cual anunciaba que va a dejar su oficio de alcalde para presentarse previsiblemente como presidente de la Comunidad de Castilla y León.

El solemne Pregón de Fiestas tiene lugar, a continuación de la Misa solemne de la fiesta, en el balcón del Ayuntamiento que se abre hacia nuestra hermosa Plaza Mayor. Este año el pregón lo pronunció el rector de la Universidad de Salamanca, con ocasión de celebrar ésta los ochocientos años desde su fundación.

Este año las fiestas han recuperado y dado relieve a la feria ganadera de ganado selecto y de maquinaria agrícola, “Salamac2018”, con la presencia en la inauguración de los Reyes de España, y con gran éxito de asistencia y de negocio económico.

Las fiestas se continúan hasta el 15 de septiembre y, aparte de los chiringuitos o casetas de fiesta que llevan la feria a la calle con gran éxito de público, están las ferias de la Aldehuela, incluyendo circos y atracciones, charangas y representaciones de arte en la calle. No faltan teatros formales y hasta la zarzuela de creación local “Gloria Canora” que, en tres sesiones, se ha celebrado con sumo éxito ofrecida por la concejalía de mayores de Salamanca.

Desde luego, no pueden faltar los espectáculos de toros en nuestra plaza de la Glorieta que este año cumple sus 125 años. Y abundan los conciertos, un buen número de ellos abiertos a todo el mundo en nuestra hermosa Plaza Mayor. Destacó el concierto de nuestro tradicional y admirado cantante Raphael, que llenó la plaza y todos los alrededores.

También ha habido manifestaciones deportivas y populares, y actuaciones de la Banda Municipal de Salamanca. Que sigan las fiestas, y que se repitan.