Jueves, 20 de septiembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Revuelo en el Barrio Nuevo al decidir la Urbanización Las Eras cerrar por completo el acceso a la misma

CIUDAD RODRIGO | La decisión no ha sentado nada bien en el resto del barrio, por ejemplo, porque envuelve el parque infantil

Tras haber vivido en el mes de julio un momento histórico con el encierro que tuvo lugar por sus calles, el Barrio Nuevo de Ciudad Rodrigo está siendo objeto durante estas semanas finales del verano de un proceso que marca otro antes y después en la historia del barrio: el cierre por completo de los accesos a la Urbanización Las Eras, el bloque de viviendas germen del barrio (y que visto desde el cielo tiene forma de ‘S’).

La decisión de acometer este cierre ha sido de la Comunidad de Propietarios de la Urbanización, que antes incluso de ese mencionado encierro del mes de julio, aprobó en una Asamblea el establecer una serie de medidas para impedir el tránsito por la Urbanización de personas ajenas a la misma.

Según han explicado algunos de los vecinos a Ciudad Rodrigo Al Día, el motivo que les ha llevado a tomar esta drástica decisión son ciertos problemas de vandalismo e inseguridad que vienen sufriendo. Concretamente, según apuntan, había orines, destrozos en los focos de esos soportales –que pagan los vecinos-, cierto jaleo nocturno, o llamadas a los porteros automáticos (sin que los vecinos pudieran ver en ningún caso quiénes eran los autores por el lugar donde están situados esos porteros).

Aunque desde la Policía Local indican que no tienen constancia de ningún aumento significativo de los problemas en ese barrio en los últimos tiempos, y que otra vecina señala que existen las incidencias “que puede haber en cualquier otro barrio”, otro vecino matiza que  “no se puede aguantar que estén por las noches dando la paliza”, añadiendo una vecina que estos problemas son causados por niños y jóvenes de etnia gitana.

Por todo ello, han decidido ‘encerrarse’, aunque eso suponga que los propios vecinos tengan que hacer un importante desembolso económico para costear las medidas aprobadas. Por un lado, como se puede ver en las imágenes, en todas las zonas exteriores se han colocado rejas con los correspondientes candados.

Por otro lado, para evitar el acceso a las zonas de soportales de la Urbanización, se están construyendo unas entradas exteriores justo en los mismos puntos de acceso. Esta construcción, aún por finalizar, constará en cada punto de dos muros laterales y una puerta en el medio con los correspondientes porteros automáticos para poder acceder a la Urbanización.

Los problemas asociados

Este enclaustramiento de la Urbanización se quedaría en un ámbito privado sino fuera porque dentro del recinto cerrado hay varios puntos ‘públicos’. Por un lado, en los soportales de la Urbanización se encuentra el Centro Cívico de la Asociación de Vecinos, que cuenta con socios tanto de dentro como de fuera de la Urbanización. Éstos últimos no van a poder llegar al Centro Cívico, por lo que está en duda el futuro de las actividades de la Asociación, incluido por ejemplo el emblemático belén viviente navideño.

Por otro lado, también por esos soportales se alquilaron en su día una serie de locales a personas que no son propietarias en la Urbanización y que ahora se encuentran con el ‘cierre’ (al menos una de esas personas ya ha ido al Ayuntamiento a comentar la situación). Y por último, y quizás más significativo, dentro del recinto vallado también ha quedado el parque infantil, cuya reforma fue pagada en su día con dinero público.

En este sentido, hay que explicar que originalmente los viales y las zonas comunes de la Urbanización pertenecían a los propios vecinos, por lo que el Ayuntamiento no podía intervenir y eran los propios vecinos los que costeaban las reformas. Sin embargo, en el año 2005 (aproximadamente) se decidió ceder los viales y las zonas comunes al Ayuntamiento para que éste se encargase de su mantenimiento e hiciese actuaciones.

Cinco años después, en 2010, se acometió una reforma en el barrio con 160.000€ procedentes del Plan de Convergencia de la Junta de Castilla y León, que incluyó la pavimentación de calles o la construcción de nuevas aceras. Además, según se explicó hace ahora 8 años en la visita a las obras por parte de Javier Iglesias y Marcelino Cordero, la actuación incluía con fondos propios del Ayuntamiento la reforma del parque infantil ahora vallado.

Esta situación del parque es uno de los motivos por los cuales la decisión del ‘encierro’ de la Urbanización no ha sentado nada bien al resto de vecinos del Barrio Nuevo, comentando una de ellas que ha quedado como “un gueto; una pena”.

Sin embargo, todavía podría haber algún cambio significativo, precisamente al hilo de ese parque infantil. Según explica Joaquín Pellicer, la Comunidad de Propietarios les comunicó en su día la decisión del cierre de la Urbanización, autorizando el Consistorio que el Parque también estuviese vallado de algún modo por las noches ante los problemas que había en esa franja horaria, pero entendiendo que durante el día estaría abierto para seguir siendo de acceso libre.

A la hora de la verdad, eso no se está produciendo, por lo que el Equipo de Gobierno mantendrá en los próximos días una reunión para tratar el tema y tomar una decisión al respecto que será trasladada a la Comunidad de Propietarios de la Urbanización.