Viernes, 16 de noviembre de 2018
Bracamonte al día

El CD Peñaranda se estrena con un abultado 4-2 en contra ante el Universidad de Valladolid

Los de Peque mostraron en el Luis García un juego poco certero aunque con ganas, pero con falta de presión y precisión
El CD Peñaranda caía ante el Universidad de Valladolid por 4-2 en el Luis García
El curso futbolístico se estrenaba este sábado en el Luís García con un jarro de agua fría para empezar y, como si el destino lo hubiera querido, repitiendo el mismo marcador en contra que se fijaba durante el arranque liguero del pasado año, aunque esta vez se producía ante el Universidad de Valladolid.
 
Durante el primer tiempo los morados acusaban males de presión, no ajustando bien las salidas de balón rival, midiéndose ante un UVA bien trabajado y de gran calidad, algo que se transformaba en dos tantos, de Julio Rengel en el minuto 11 y Luis Miguel Pérez en el 39 de juego. La contra del Peñaranda se veía minimizada, con poco ataque de riesgo y un planteamiento que dejaba huecos peligrosos hasta el final del tiempo.
 
Ya durante la segunda mitad la situación era prácticamente se calcaba, sin asumir grandes riesgos por porte de los locales y un movimiento de balón sin especial presión. Un camino en el reloj y el césped que dejaba otros dos tantos para los vallisoletanos, de nuevo para Julio en el 51’ y Roberto Canteras en el 58’. El Peñaranda por su parte colgaba en su red un balón en el minuto 72 mientras que Alejandro Álvarez colgaba en el 89 de juego un tanto de valor, poniendo prácticamente así el pitido final en el Luis García.
 
José Manuel Bárez ‘Peque’ afirmaba tras este primer encuentro que el partido “ha sido para aprender, corregir mucho y reorganizarnos rápido. Es el primer peldaño y no lo hemos superado, hemos estado horrorosos pero queda mucho por jugar y hacer”.
 
El próximo rival será el Bevavente, partido para el que el míster del Peñaranda buscara manejar el aspecto defensivo, gran problema del partido de hoy, tratando de ser, tal y como destaca Peque, “intensos, precisos, estar bien sin balón y a partir de ahí comenzar a crecer con el”.