Martes, 12 de noviembre de 2019

El futuro no será fácil

Escribí un artículo hace ya bastante tiempo, que todos los veranos al terminar agosto, vuelve a tener actualidad. Pero debo reconocer, ahora al repasarle, que “abusé” de la demagogia en él (aunque no me voy a culpar por ello, ya que en los tiempos en que vivimos dicha demagogia está de absoluta y perenne actualidad, sin que cause rubor y menos culpabilidad por ello; “Donde dije digo, digo Diego”, “Nada es verdad o mentira”, “Para unos lo ancho, para otros lo estrecho”, o como dicen en mi pueblo adoptivo de El Cerro… “Abarullar” (mezclar desordenadamente unas cosas con otras).

Pero a lo que íbamos. Os trascribo parte del artículo que mencionaba y escrito en su momento con el titular-SÍNDROME-: “Difuminadas por el paso del tiempo, aún tengo en la memoria aquellas imágenes de los segadores que llegaban desde Galicia a los pueblos agrícolas de la comarca de Peñaranda. Hombres, mujeres y algún niño. Que acuciados por la extrema necesidad año tras año recalaban en estas benditas tierras de pan para desarrollar un trabajo durísimo de sol a sol y cuando el calor era calor.

Segar… ¡que trabajo más duro! Encorvados todo el día y sin parar, surco tras surco, bajo un sol tórrido, fatigas solamente paliadas de vez en cuando con el agua calentorra que contenía el botijo que estaba a la sombra de una gavilla recién segada. Y luego la vuelta al pueblo para intentar mal dormir en aquellos pajares y paneras que el labrador contratante había dispuesto para ellos. Terminada la tremendas jornadas de siega, volvían a sus lugares de origen “machacados” por la gran brega y tal vez contentos con el escaso y trabajado salario que les permitiría “tirar” una temporada y darse pocos caprichos….

--Cuento lo anterior; ya que no salgo de mi asombro cuando veo la Televisión, escucho la Radio, “ojeo” las Redes Digitales, y leo Prensa y sobremanera oigo a esas personas que con reiteración y cuando han regresado de unas largas vacaciones; manifiestan un rechazo, mejor dicho el de su cuerpo y mente a todo lo que suponga reanudar su trabajo habitual. Un rechazo que alguien ha bautizado con buen criterio como—SÍNDROME POS VACACIONAL--… ¡Toma ya!

Y es que no nos engañemos. Las vacaciones ya no son lo que eran. SOLAZ Y RELAJAMIENTO—ahora la ingestión abundante de las gambas de Huelva, de las anchoas del Cantábrico, los percebes de Asturias y los frutos de la mar de Galicia se han pusieron por las nubes en los precios. A ello se une el no poder estar en una playa tranquila sin que te pisen o pises tú.

 Las madrugadas para “pillar” la arena en la orilla,  las voces y el tumulto. Los viajes de ida y vuelta por los atascos, las esperas en los aeropuertos, las huelgas de la semana, el agobio diario… todo ello condiciona y además en la mente perdura arraigado el recuerdo de la “lucha” en el buffet del Hotel por coger los langostinos antes de que se agotasen… todo ello, ya lo creo que condiciona. ¡Y mucho!

Y sinceramente pregunto, tal vez con esa “miaja” de demagogia ya mencionada: ¿No será que ese—SÍNDROME POS VACACIONAL—son la consecuencia  de esas batallas no ganadas en la Playa y que cuando se vuelve a la –vida habitual- choca inexorablemente con el devenir duro de la vida cotidiana?... El cole de los niños, la subida de la luz, los cambios bruscos de opinión, lo blanco y lo negro tantos lazos amarillos por todos lados, que Cristiano Ronaldo ya no juega en España, o tal vez… “que lo que pudo ser no lo fue”… pero tampoco se puede contar.

Hoy (cuando esto escribo, después de ver la impresionante y estupenda subida a –La Covatilla—de la Vuelta Ciclista a España-2 septiembre 2018) leo en la Prensa escrita: “Hay quien no sabe afrontar el final de las vacaciones y es incapaz de disfrutar de los días previos a incorporarse a la rutina. Si es su caso, sufre ansiedad anticipatoria vacacional…

Leído lo cual; nuestra inefable Mari Loli diría: ¡Por Diosssss… otra vez no!

He continuado leyendo y me lleno de preocupación cuando en otro apartado escriben: “… por otro lado el 58 por ciento de los mayores españoles tienen contacto directo con sus hijos, un porcentaje de los más altos de la UE, sólo por debajo de Italia y Grecia. Aunque no parece que esta situación se vaya a mantener” (EL FUTURO NO SERÁ FÁCIL) Pues eso. Pero ello será otra-HISTORIA HUMANA-.