Sábado, 17 de agosto de 2019

La última tontería

Se acabaron todos los problemas en Cataluña. La mayor preocupación de la Generalitat es la de impedir que en las residencias de mayores los ancianos maten el tiempo jugando al bingo. El juego en cuestión les causa problemas tan graves como perder hasta veinte céntimos de euro, y como las residencias no son casinos ni salas de juego, y el jugar dinero crea hábitos antisociales, los mossos, tanto en Barcelona como en el resto de las provincias, han empezado a investigar las residencias y seguirán con los centros de día y hogares de pensionistas para tomar medidas con urgencia y acabar con este juego “tan peligroso”.

A la Generalitat, como al resto de las comunidades autónomas, no le preocupa la falta de personal que tienen la mayoría de las residencias privadas, ni la ausencia de limpieza, ni la calidad de las comidas,    ni la atención sanitaria ni mucho menos que los precios nada tengan que ver con los servicios que ofrecen y no dispensan; sólo le preocupa que los ancianos maten el tiempo jugando al bingo.

A la Generalitat, como al resto de comunidades autónomas, no le preocupa que cualquiera pueda jugarse todos los euros del mundo comprando cupones de la ONCE en gasolineras, en estancos, en bares, en restaurantes donde se celebre cualquier evento, en grandes superficies y hasta en oficinas de Correos; sólo le preocupa que los mayores, en las residencias y centros similares, hagan de la sala de televisión un casino donde matar el tiempo perdiendo o ganando los céntimos que les dejamos los familiares porque ya no nos sirven ni para las vueltas.

Esperemos que el hecho de que esta tontería haya nacido en Cataluña sirva para evitar el contagio al resto de comunidades.