Poetas, poetas y más poetas

Internet, las redes sociales…han inventado una forma nueva de comunicarse. Internet es la gran revolución que trastoca y desmorona de su peana las relaciones humanas tal y como las conocíamos hasta ahora.

 Y algo tan tocado por los sentimientos en su esencia como es la poesía no podía estar al margen de esta batalla universal por el cambio de las relaciones interpersonales.

 Salamanca ha vivido estos dos últimos días (31 agosto, 1 septiembre) un proceso vírico de diarrea poética muy estimulante y ferozmente reivindicativo, aunque no revoltoso, de la poesía como expresión literaria íntima más fuerte que nunca, y más cercana si cabe, a ese verso eufórico y legendario ya, de Gabriel Celaya: “la poesía es un arma cargada de futuro”.

 Poetas, poetas y más poetas, hasta pasado el medio centenar, recalaron ayer y antes de ayer en esta calurosa Salamanca de fin de estío, para ofrecernos sus interiores más selváticos, románticos, amorosos, reivindicativos, sensuales y enigmáticos; poetas de Valencia, Extremadura, Galicia, Córdoba, Sevilla, Salamanca, Madrid, Zaragoza…poetas, en masculino y en femenino, gentes con un alma especial que no venden a montones libros de cuatrocientas páginas. Son delgaditos los suyos, cofrecitos de miel pura. Anónimos estandartes del verso hoy, cuando apenas se lee, y cuyo curriculum, que leo en la Antología publicada al efecto, me deja por momentos anonadado.

 Brindo, pues, por la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura que apoyó el proyecto, por Annie Altamirano, que se lo curró con paciencia infinita, por Miguel Elías que lo pintó, por Ángel Marcelo Saffores, editor del guapo libro recopilatorio, por Luis Mayol y su guitarra u holograma y por una poeta que leyó su poema en gallego sin más. A ver si a la próxima traduce y yo me entero…

 Felicidades Poetas en Red.