La ausencia taurina de Paco Prado

Hoy, día 25, hace un año que nos dejó Francisco Prado, el Sr. Paco, de la Capea, de Chamberí. Yo empecé por allí mis albedríos periodísticos; el Sr. Paco fue uno de mis primeros personajes en entrevistar porque la Escuela Taurina La Capea, era entonces centro neurálgico para los chaveas y aficionados que andaban con la mosca del toreo detrás de la oreja. El Sr. Paco, un tipo aficionado a los toros de ley, carnicero, tratante, que tocaba todos los palos relacionados con el ganado bravo en los circuitos rurales de las fiestas de los pueblos, reinaba en sus dominios de Chamberí (el Barrio de los Alambres, casas bajas, básicas, gente obrera, muy humilde), con placita de toros allí incrustada, aledaña a unas dependencias cuyas paredes estaban llenas de fotos de toreros de leyenda de Salamanca y de las primeras instantáneas de toreros de la casa, como Cándido Santos “El Miura”, “El Niño de la Capea”, “El Mingo”, “El Basto”, Tomás Pallín o Flores Blázquez. Fotos que no eran de Botán, ni de Cuevas, ni de Cano o Chapresto, los grandes de la gráfica taurina. Fotos de aficionados con cámara aceptable, o fotos de buenos profesionales de entonces, que cubrían aconteceres periodísticos en la ciudad y provincia, como Plaza, Salvador, Martín o Los Ángeles. Aquellas paredes de La Capea serían hoy dignas de ser expuestas en Arco.

 La Capea fue el origen de muchas ilusiones toreras y el Sr. Paco, su sumo sacerdote. Un hombre listo de naturaleza, emprendedor, inteligente en el trato y entusiasmado por el universo de emociones que crea el animal bravo. En aquella placita se pusieron por primera vez delante de las vacas numerosos chicos, principiantes, novilleros, muchos de los cuales llegarían a cotas en la profesión más que medianas. Pedro Moya “El Niño de la Capea” fue el más sobresaliente.

 La historia taurina de esta tierra quedaría coja, pues, sin el aporte de Francisco Prado, sin su entrega y trajines al oficio de apoderado en aquellos años 60-70-80, sin su fortaleza y capacidad de trabajo en esa cuestión tan compleja de buscar talentos taurinos. Alegrías y compensaciones, disgustos y decepciones, que de todo hubo.

 Mañana, domingo 26, a las 12,30h, en la Iglesia de Santiago Apóstol, de Tejares. Se oficiará una Misa de cabo de año en su recuerdo.

 Hoy, sábado, 25 de agosto, hace un año que nos dejó, con más de noventa años, D. Francisco Prado. Con toda seguridad, una leyenda en el universo taurino de Salamanca.