Gratuidad

Todo el dinero del mundo no sería suficiente para comprar la sonrisa de un niño, ni la mirada acogedora de la madre mientras lo estrecha entre sus brazos. Tampoco el agua que bebemos, ni y el aire que respiramos. Gratis  lo recibimos de la Madre Naturaleza. Pero, siendo lo más valioso gratuito, nos precipitamos sobre lo que nos daña pagando con la propia vida. ¿Existe mayor despropósito? 

   Manuel Lamas (del libro Verbo y Barro)