Jueves, 2 de abril de 2020

Lo bueno por conocer

¿Quién querría conformarse con un pájaro en la mano cuando existe la opción de imaginar, tan solo imaginar, cien pájaros volando? ¿Quién podría preferir lo malo conocido a lo bueno por conocer? ¿Lo malo conocido a lo bueno por conocer? ¿Por qué? ¿Para qué?

“La felicidad requiere que el futuro sea incierto”, dijo Jorge Wagensberg. ¿Y qué futuro no lo es? Quizá el de quien crea conocerlo sin conocerlo, mientras dure el desconocimiento del desconocimiento. El de quien prefiera lo malo conocido, un pájaro en la mano.

Quienes apostamos por lo bueno por conocer habitamos la incertidumbre y decidimos admirar el inspirador vuelo. Ser, por un momento, la estela en el cielo, ser la incógnita.

“Si no se suicida es porque existen los pájaros”, supo ver Calos Edmundo de Ory. Porque existen los pájaros. Los pájaros volando, los pájaros por conocer.