¿Qué coño es el Bádminton?

Fue mi pregunta angustiosa ayer, en los círculos de amigos en que anduve pululando. Y todo por pura curiosidad, porque la noticia deportiva de todos los medios informativos era que Carolina Marín era campeona mundial de Bádminton por tercer año. ¡Mundial!, hombre, la cosa era para informarse un poco, digo yo. A esta mujer la conocemos ya desde hace unos años porque su nombre siempre va aparejado a estas conquistas importantes en Bádminton.

 Pero, ¿qué coño es el Bádminton?, parafraseando a la “histórica” pregunta del Honorable Puyol cuando compareció antes los inspectores de la UDEF (Unidad Central de delitos económicos y fiscales).

 Pues ayer pregunté y pregunté y no hubo forma. Un amiguete me dijo que es eso a lo que juegan en la playa con un cacho de espuma. El resto ya me di cuenta de que les sacas de la Champion y están más perdidos que una cabra en un garaje. Por eso visité  al doctor Google y me fui orientando, que es cosa de chinos en su origen y que es un deporte olímpico. No les voy a hacer un corta y pega de su reglamento y desarrollo. Mejor entren en Internet y se enteran. Merece la pena. Más que nada por respeto a la fuerza mental titánica y física de esta mujer española que resulta ser un crack imbatible en este deporte y que ayer, entre tanta ducha y sofoco nos hizo ver lo anorantes que somos en determinados asuntos. Perdónanos Carolina.