Miércoles, 26 de febrero de 2020

Plazas y Patios para el verano

Los programas que parecen dedicados a un público más de andar por casa son los que ofrece el Ayuntamiento de Salamanca bajo el título general de “Plazas y Patios Verano 2018”

El verano en Salamanca, limitándonos a los meses de julio y agosto, cambia por completo de fisonomía con relación al resto del año. Son los estudiantes de cursos de verano, fundamentalmente en ambas universidades, los que animan la ciudad principalmente en el mes de julio. Y, por supuesto, la ciudad sigue estando animada por la multitud de turistas, nacionales y extranjeros, que visitan continuamente nuestra ciudad. También los habitantes locales, que trabajan normalmente fuera, aparecen en el verano para recordar y gozar junto con sus familias un verano tranquilo y reconfortante.

Con la idea de aprovechar la presencia, no sólo de los que permanecemos (aunque echemos alguna escapadita) sino también los que nos visitan en esta temporada, se han venido celebrando por parte de la Universidad de Salamanca una serie de acontecimientos musicales, teatrales o de danza que recibían el nombre de “Las noches del Fonseca”, y que este año se han transformado en El “(F)Estival” de música y artes escénicas, llevándolo al Teatro Juan del Encina o a alguna de las dependencias de la Hospedería Fonseca. El número de espectáculos se ha casi duplicado, aunque la calidad y alcance da la impresión de haberse mermado, a pesar de intentar situarse en el ámbito de las celebraciones del VIII centenario de la Universidad.

Pero los programas que parecen dedicados a un público más de andar por casa son los que ofrece el Ayuntamiento de Salamanca y que se recogen bajo el título general de “Plazas y Patios Verano 2018”. En esta serie se pueden encontrar visitas a monumentos o sitios destacados de la ciudad, a veces con la ayuda de guías, y otras con recorrido o expresión teatralizada. Son los que se recogen bajo el epígrafe de “plazas y patios escénicos”. Las actuaciones más abundantes, y generalmente de más calidad, son las musicales denominadas “plazas y patios de la música”.

Los espacios visitables más interesantes, como el del Cerro de San Vicente o el Pozo de la Nieve, tienen un aforo muy limitado y los pases, que se distribuyen cada semana, se ven agotados inmediatamente. Las representaciones teatrales, como las de la Cueva de Salamanca o las de la Plaza de San Benito, son de bajísima calidad y a veces hasta de mal gusto.

Sobresalen las actuaciones musicales, especialmente las que se realizan cada sábado en los Jardines de Santo Domingo de la Cruz, aunque sean de diversa calidad y altura. El lugar es, además, muy agradable a esas horas últimas de la jornada, pero el espacio, con ser grande, se queda extremadamente pequeño por la cantidad de gente que acude. En Salamanca hay especial afición a las actuaciones musicales tipo jazz.

Realmente se agradece tener en el verano de Salamanca una serie de actuaciones a las que acudir en plan de distracción, y quizá también en plan de aprender algo sobre los lugares y las historias menores de nuestra querida ciudad turística y universitaria. Ojalá puedan irse mejorando cada año estas ofertas culturales, que rellenen en parte nuestro ocio veraniego.

No queremos terminar esta información reflexiva sin hacer mención de los populares bailes de mayores que se celebran regularmente en el hermoso marco de los Jardines de los Jesuitas. Buen baile, buena diversión cultural, buen verano.