Martes, 22 de octubre de 2019

Turismo S@nit@rio

Algunos parecen haber olvidado que el gran Sistema Nacional de la Salud (SNS) que disfrutamos se ha desarrollado con el esfuerzo de muchas  generaciones de profesionales y trabajadores; pero sobre todo no conviene olvidar que ha constituido uno de los pilares fundamentales de nuestro desarrollo socioeconómico. Actualmente, aunque sus indicadores empeoran, sigue siendo, por su nivel científico, tecnológico e impacto sanitario y social uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Por lo que conviene cuidarlo y gestionarlo adecudamente para que sea sostenible.

En este contexto, una realidad que existe en nuestro país cada año y, especialmente en verano, es que se recibe turismo denominado sanitario dado que su estancia en España está relacionado con la Salud. Es decir, el viaje a nuestro país tiene el objetivo de recibir una asistencia sanitaria. No se debe olvidar el contexto, España es el segundo destino mundial del turismo y, una parte del mismo es sanitario. Probablemente más que el que se detecta porque el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud sobre el Sistema Sanitario Español  señala que la cifra de extranjeros tratados en hospitales españoles ha ido en aumento y, con un incremento anual medio de altas hospitalarias de extranjeros, aunque no especifica cuántos son realmente turistas sanitarios, se sitúa en el 7%. Este aumento de asistencia sanitaria tiene un coste que puede repercutir en la Sanidad Pública  y, el SNS tiene problemas de sostenibilidad. En este sentido el tribunal de cuentas ha señalado que existe una diferencia significativa entre lo que España factura por la atención a extranjeros y, lo que paga por la asistencia de los españoles en el extranjero. Por tanto, no se puede seguir con la falta de control y, menos ahora que ya somos conscientes que los recursos no son ilimitados y, también porque los propios españoles comienzan a tener problemas burocráticos/administrativos cuando necesitan asistencia o quieren recibir asistencia en otra Comunidad de Autónoma. Este aspecto pone de manifiesto y, supone un signo de falta de equidad, efectividad y eficiencia del SNS. A esta realidad se ha llegado, por la burocratización autonómica, populista y localista que dificulta la accesibilidad y la atención asistencial por la existencia de 17 tarjetas sanitarias, que son innecesarias y muy costosas. Porque si se quiere tener un SNS único, el español, lo esencial y prioritario es facilitar la asistencia a todos los españoles con independencia del lugar donde viva, trabaje y/o pague sus impuestos. Esto se facilita con una única tarjeta sanitaria y, no con 17. Si tenemos un carnet de identidad porque no una tarjeta sanitaria. No podemos estar facilitando la asistencia a todo el que cae en este país y, poner dificultyades a aquellos que cotizan y pagan sus impuestos en España.

Las medidas de Gestión y de control de los procesos asistenciales pueden contribuir a mejorar la asistencia, la competencia clínica y las decisiones profesionales en relación con las prestaciones y servicios siendo homogéneas y justas para todos los españoles y, también por contribuir a su sostenibilidad. Las Administraciones Regionales  de las Comunidades Autónomas deben establecer herramientas de Organización y Gestión en el sistema sanitario que favorezcan la accesibilidad y la calidad asistencial y, que supongan una reducción de los costes evitando su uso innecesario, su mal uso y, sobretodo el abuso. Como ejemplo vale el turismo sanitario.

Para lograr estos objetivos se hace imprescindible que la gestión sanitaria forme parte de la formación de los nuevos gestores y cargos intermedios de las organizaciones sanitarias porque el SNS necesita de más profesionalización y menos planteamientos ideológicos y nomabriendo digitales que ocupan demasiado tiempo despachos que son excesivamente grandes para sus competencias y capacidades.

Saludable descanso estival y, hasta pronto...

 

JAMCA