Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir

Estamos haciéndole mucho daño nuestra casa común. Vive sencillamente para que otros sencillamente puedan vivir es el grito que nuestro planeta repite incansablemente. Este lugar sagrado está necesitado de un enfoque integral que se proponga el cuidado de la tierra, el cuidado de la biodiversidad, el cuidado de las personas y de las comunidades, y el cuidado de la cultura y de la economía.

La degradación de los recursos naturales tiene un efecto desproporcionado sobre la población más pobre a nivel mundial, ya que su supervivencia depende directamente de los bienes y servicios ambientales con que la naturaleza les provee a diario: casi el 90% de la producción económica de las personas que viven en extrema pobreza se deriva de la riqueza natural.

El compromiso por el cuidado de la naturaleza y la apuesta por la sostenibilidad medio ambiental son irrenunciables tanto a nivel individual como colectivo. En Cáritas diocesana de Salamanca asumimos nuestra responsabilidad en esta tarea y nos planteamos hacer los esfuerzos necesarios para mejorar la parcela que nos corresponde y animar a otros para que lo hagan.

Tanto Cáritas diocesana como institución como cada una de las personas que la formamos tenemos una obligación moral hacia nuestros contemporáneos marginados y empobrecidos y hacia las generaciones futuras por el hecho de ser moradores de esta casa común.

Hoy volvemos a hacer nuestras las propuestas de la campaña “Si cuidas el planeta combates la pobreza” que nacen de la encíclica del Papa Francisco “Laudato si” y te proponemos este decálogo:

- Se una persona solidaria, sobre todo, con los que tienen menos que tú.

- Aprende a valorar lo bueno y sencillo para darte cuenta de que se puede ser feliz y hacer felices a los demás con muy poco.

- Piensa cada día en un pequeño cambio que te haga más cuidadoso de lo que te rodea, y que lo lleves a la práctica.

- Disfruta contemplando la variedad de animales y plantas que nos rodean.

- Anima a otros a comprometerse individual y comunitariamente con el medioambiente y con los pobres.

- Sé responsable y comprométete. Este es el paso más difícil y el más importante.

- Haz ver con tu estilo de vida que el dinero no es lo más importante, que lo primero es cuidar de los seres humanos y del planeta.

- Bucea en tu propia tradición espiritual.

- Aprende cómo cuidar nuestra casa común, el planeta.

- Reconoce que lo más importante son las personas y comprende que no todo depende de la ciencia o la tecnología.

 

Comprometidos con el cuidado de la casa común, nuestro planeta.