Sábado, 21 de septiembre de 2019

El Cerro

¡Qué contento estoyyyyy… Así comencé la “charla” que pronuncié ante mis amigos los “cerrúos” en la-Sala ÁGORA-al finalizar la imposición de la-INSIGNIA De ORO-del lugar y que generosamente me habían otorgado vecinos y Ayuntamiento de ese lejano y fantástico pueblo salmantino de El Cerro, del que ya soy-HIJO ADOPTIVO-a mucha honra.

Pero antes también, en esta Sala ÁGORA-que en “mis tiempos” infantiles era “la escuela” se había celebrado un acto singular, propiciado por personas sencillas, todo corazón y buenas intenciones: Julio Iranzi Ansón-Autor-, Jacinto Frades Marín-Portada y Contraportada-, y Román Figueruelo Álvarez-Diseño y Maquetación-. Sí amigos; estoy escribiendo de la presentación de un libro singular-EL ZERRO 1752-Catastro del Marqués de la Ensenada. Editado por-La Fundación- HISTORIA Y CULTURA DE EL CERRO-agosto 2018. Y con el beneplácito, de todos los miembros del Ayuntamiento, que también han colaborado con entusiasmo para que ello fuera posible.

Un libro singular todo él, pero me quedo con dos apuntes. La dedicatoria que el Autor-Julio- hace a los vecinos de El Cerro y que es una-Reflexión… en voz baja-: Dedicado a todos los vecinos de El Cerro y herederos de aquellos sufridos cerrúos del Siglo XVIII.

Y la segunda que me afecta muy directamente y que repercute favorablemente en mi mente y corazón, cuando al regalarme el libro, me dedica: “Para el  Contador de Historias, Anselmo Santos del Contador de esta Historia de El Cerro del Siglo XVIII”. A ello sólo puedo responder: ¡Gracias Julio… muchas gracias!

¡Qué contento estoyyyy… Tan contento que ahora mismo, me voy a sentar a la sombra del olivo que “vino” desde “Hornacinos” o “Valle de los Silencios Infinitos” y se “asentó” aquí, en esta Parcela de la planicie castellana de Villaflores y donde es su base estarán mis cenizas (otras en “Hornacinos”) cuando muera (que alguna vez será)… Decía; que me voy a sentar a su sombra y voy a brindar con vermut y anchoas de las redondas; por todos los cerrúos que me dieron acogida en este pueblo de El Cerro, que tanto han querido mis padres y hermanas.

Y, también, recordaros mí “charla” de- REFLEXIONES en voz baja, que “desgrané” el pasado día 14 de julio, cuando me entregasteis la-Insignia de oro- de vuestro pueblo y… ¡el mío!

“Hace unos días, el 12 de julio he cumplido 84 años de edad ¡qué ya son años! Y de mis recuerdos infantiles nunca se ha borrado la imagen de cuando correteaba por aquellas calles sin asfaltar de En Cerro, por la Plaza y cuando inicié mi singladura estudiantil en este lugar donde ahora nos encontramos-SALA AGORA-, que era entonces  entrañable Escuela.

Y tantas y tantas vivencias tuve, que a pesar, del paso del tiempo en estos largos años; jamás se me han borrado de la mente y tampoco del corazón…Es más, os aseguro que se han acrecentado y volver a El Cerro es para mí motivo de gran satisfacción y nostalgia… siempre la dichosa nostalgia; que con el paso del tiempo y el recuerdo de mis padres y hermanas, que tanto le querían también, y la ausencia añadida de amigos del alma con los que jugaba, se aumenta.

Por ello, una vez más, soy feliz de estar con vosotros y quiero mostraros mí agradecimiento por el nombramiento el año pasado, inesperado y gratificante de-HIJO ADOPTIVO-, que tanto bien me hizo en cuerpo y espíritu y ahora con esta-INSIGNIA-que podéis estar seguros que siempre llevaré con orgullo en la solapa de la chaqueta; pero sobremanera en el corazón.

Amigos: De cerrúo a cerrúos, ha sido un placer el poder estar una vez más con vosotros. Y puedo aseguraros que-volveré a venir siempre que las condiciones físicas me lo permitan… ¡Muchas gracias por vuestro acogimiento y hacerme un lugar, en un sitio tan inigualable como es vuestro pueblo y ¡el mío!.....El CERRO!... ¡GRACIAS!

                                “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre”. (Mahatma Gandhi) Y. ¡Ahí lo dejo…!

Amigos… el mes de Agosto, no habrá-REFLEXIONES en voz baja-, volveré en Septiembre (si Dios quiere)… ¡Por Diooooos! diría Mari Loli.