Domingo, 23 de septiembre de 2018

San Cristóbal abre el verano

Un año más, y para no perder las buenas costumbres, Guadramiro se prepara para celebrar sus fiestas en honor a San Cristóbal, santo que en nuestra ilustre localidad está representado por la impresionante talla de casi tres metros de altura que talló Lucas Mitata en el siglo XVI, y que preside la ermita de la Virgen del Árbol.

Son estas fiestas las que, para muchos en la zona, y obviamente para los guadramirenses, vienen a marcar mentalmente el inicio del verano, al tratarse de las primeras fiestas realmente multitudinarias del periodo estival en el entorno, y que abren paso a las que, principalmente en agosto, harán divertirse a miles de paisanos un año más.

Las fiestas veraniegas son un periodo especial, que en muchos casos sirven de punto de reencuentro para esos amigos repartidos por el mundo que tienen como nexo de unión sus localidades de origen. Tiempo también para amores más o menos efímeros, en las que la aflorada adolescencia tendrá como fruto el nacimiento de nuevos amoríos, muchos pasajeros de verano, y en otros casos como punto de nacimiento para futuras parejas que se acabarán consolidando.

Un tiempo, el verano, en el que podremos disfrutar de la música al aire libre en las verbenas nocturnas, en las cuales se echará en falta al mítico Pako Galán, de Kronos, que desgraciadamente este año, por primera vez en la última década, estará ausente en las fiestas de San Cristóbal de Guadramiro, aunque todo el pueblo lo seguirá teniendo presente en su recuerdo.

Un verano en el que, nuevamente, las fiestas de Guadramiro volverán a coincidir con eventos deportivos como el Tour de Francia, así como con la final del Mundial de fútbol, que hace ocho años pudo ganar la selección española en un domingo de fiestas de San Cristóbal.

Y, sin duda, lo que es seguro es que no faltarán a la cita de estas fiestas los saludos, besos y abrazos entre paisanos, así como las sonrisas que, al encontrar a tal primo, a tal tía o a tal amigo de la infancia, volverán a llenar la Plaza Mayor guadramirense.

En definitiva, se abre un verano en el que la felicidad llenará muchas de las calles y plazas de nuestros pueblos, que rebosarán ganas de disfrutar con nuestros seres queridos esa experiencia inigualable que es la vida, y sobre todo, ganas de compartir, tiempo, espacio y alegría, porque al fin y al cabo, de eso tratan las fiestas.

Por todo ello, en una semana Guadramiro servirá de pistoletazo de salida al verano festivo en la zona, y pasará a convertirse por un fin de semana en el epicentro festivo de la comarca, en la capital de la alegría, gracias tanto a los vecinos del pueblo, como a todos aquellos que nos visitarán desde muchos pueblos de la zona y que, por supuesto, serán bienvenidos. Y esos días, seguro que muchos guadramirenses si pudiésemos le dejaríamos a Ramiro II un mensaje para decirle, diez siglos después: Sí, acertaste de pleno repoblando el pueblo.

¡Felices fiestas de San Cristóbal y feliz verano!