Jueves, 20 de septiembre de 2018

Plegaria y adrenalina

“ Detras de ellos quedaba un reducido espacio vacío y luego venian los toros galopanado y agitando la cabeza arriba y abajo. Un hombre cayó, rodó hasta el borde de la acera y se quedó quieto. LOs toros pasaron de largo sin reparar en él;  corrían todos juntos… Los perdimos de vista. “

(Ernest Hemingway- Fiesta 1926)

AL HILO DE LAS TABLAS

PLEGARIA Y ADRENALINA

         Puntual a su cita, el "chupinazo" lanzado desde el Ayuntamiento anuncia que la Feria de Pamplona, bajo la tutela de su Patrón San Fermín se ha iniciado.

Vamos antes de nada a pedir, que se imponga la cordura, el respeto y la vergüenza, que no haya abusos, de índole personal y no tenga, que volver a recordarse esta fiesta única en el mundo, por escándalos y vejaciones, impropias del siglo en que vivimos. Y que los “sanfermineros lleguen de donde lleguen”, den una muestra de civismo, y que la “manada” sea la de los toros que agrupados que se van a desplazar por sus calles.

Es a todas luces, la ciudad en fiestas más popular de España y que sin duda todos los aficionados la sienten, no sin cierta incertidumbre y como siempre repartidas emociones. Encierros tumultuosos, con cientos de corredores en los que destaca el colorido de su indumentaria, con un periódico en la mano, que representa más a un amuleto, que a un señuelo de muleta como única defensa. Así día tras día, sin importarles de quien son los toros, cual el peligroso rezagado, o cual lleve en sus pitones la tragedia; aquella que en varias ocasiones ocurrió, tiñendo de luto la proeza de una carrera, que no anuncia el final. Actualmente, la aglomeración es uno de los principales problemas del encierro y acrecienta la peligrosidad de la carrera, en la que los mozos, no deberán aguantar más de 50 metros delante de las astas, pero esa es la cuestión, bien sabida por aquellos que son corredores de año tras año, y que están al tanto de los peligros que se suscitan en el recorrido. Sin embargo, dentro de la masificación muchos advenedizos y turistas se lanzan a una inconsciente aventura, así como al entorpecimiento de los buenos corredores, restándole la belleza y emoción que siempre mantuvo vivo el encierro. Todos los tramos del recorrido, están vigilados por un amplio dispositivo de seguridad y atención medica. No obstante el peligroso encierro ha hecho que desde 1924 se haya registrado un total de 15 muertos, - los heridos cientos claro-.Seguro que se encomendaron al cántico.-“A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición”.

         El cohete avisa, que una corrida de toros, amparada por cabestros, va a protagonizar que el corazón de los mozos corredores se acelere, de sus piernas de su aguante, de su pericia dependen los sobresaltos, las zozobras, volteretas, milagros, pisotones y sustos al por mayor. Son poco más de ochocientos metros de calles, cuyo itinerario y nombres se tienen grabados. Cuesta de Santo Domingo, Mercaderes, Estafeta son las vías principales que desembocan en la plaza de toros pamplonica, en ese tapón humano cuyo obstáculo salta el toro. Drama y grandeza unida. Pamplona es así... "Viva San Fermín".

 

         Fermín González- comentarista- salamancartvaldia