Miércoles, 26 de septiembre de 2018

Vibrante encuentro con la santa en Doñinos de Ledesma a través de ‘Teresa, la jardinera de la luz’ 

La iglesia de La Asunción acogió la obra interpretada por el grupo teatral ‘Lazarillo de Tormes’

Momento de la obra "Teresa, la jardinera de la luz’ en Doñinos de Ledesma.

Quizá por una simple casualidad, dado el gran número de pueblos de nuestra provincia que han solicitado que la obra ‘Teresa, la jardinera de la luz’ llegue a sus vecinos, dos de ellos con nombres condordantes, han disfrutado de esta obra de teatro en días sucesivos. Después de la feliz acogida que tuvo el grupo ‘Lazarillo de Tormes’ en Doñinos de Salamanca, localidad situada al lado de la capital, se trasladó en la tarde del pasado domingo 1 de julio, hasta la Comarca de Ledesma, donde una vez más y en otro de sus numerosos pueblos, volvió a actuar en Doñinos .

Dada la oportunidad que la Diputación ofrece a sus pueblos para que tengan el privilegio de comprobar la calidad que ‘Teresa, la jardinera de la luz’ encierra, contemplada desde cualquier óptica, esta pequeña localidad quiso recibir el montaje en una tarde de pleno verano en el que el polvo del camino parecía dificultar la llegada a las hermanas carmelitas de Teresa que tan fatigadas están del largo viaje. Y esto es así, no sólo por la cantidad de kilómetros hechos por ‘Lazarillo de Tormes’ para dar a conocer su trabajo, sino por la gran verosimilitud que ofrece, consiguiendo que el público olvide que están ante unos actores interpretando un guión.

El guión presentó todos los elementos necesarios para conocer de primera mano a una monja carmelita del XVI. Su historia se desbrozó ante el público de Doñinos como los trabajadores del campo limpian sus cultivos, con la calma requerida, pero con el dinamismo de una tarea espontánea y conocida.

Ante el altar de la iglesia de La Asunción estos doñinenses de Ledesma se posicionaron como tantos otros espectadores con unas monjas de rudos hábitos, a pesar de los rigores del verano, que entraron en su parroquia para conseguir que se sintieran junto a ellas en el convento de Alba.

De nuevo se percibió la emoción que supone conocer de primera mano los hechos, escritos y palabras que conformaron la vida de una Teresa, que gracias a la obra, llega hasta nuestros días con total actualidad.