Jueves, 20 de septiembre de 2018

Penélope revela su secreto

La historia no es exacta, ingenuo Homero.

Es cierto, yo cosía, descosía,

cosía y descosía, sin embargo,

no había en mi trabajo el objetivo

que tú interpretaste en tu lectura.

Ulises se alejó para mi suerte,

inmerso en una estúpida aventura,

y yo encontré mi paz y mi equilibrio,

mi espacio conquistado, mi persona,

en el placer oscuro del rechazo

a aquellos pretendientes deseosos

-tronista convencida y exigente-

y en dedicar mi tiempo a la costura

tan libre y azarosa como un viaje.

Creo que no captaste mi intención:

yo no esperaba a nadie, yo cosía.

No sabes, pobre Homero, que el relato

lo escribieron mis manos impacientes

en un vaivén de agujas, desconoces

que era mi tejido inacabado

el misterio, el poema, la Odiesea.