Sábado, 24 de agosto de 2019

El otro mundial

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Dice Emilio, el camarero, que soy un aguafiestas. Que no sé disfrutar.

Lo comenta mientras vemos un partido de fútbol en la tele, uno en el que jugaba España y toda la parroquia sufría y maldecía a los jugadores, a la Federación y a quien obligó a cambiar al entrenador en el último momento. España no hacía un buen papel, y los parroquianos se lo tomaban como si en ello les fueran los garbanzos.

Comenté que a mí lo que me preocupa es la economía, el desempleo, la precariedad… Y mi monólogo se vio interrumpido al grito de

¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLLLL!

Se detuvo la realidad. Los problemas se congelaron. Sánchez insiste en que no le da tiempo a derogar la Reforma Laboral, ni a hablar de la financiación de las autonomías, ni…

¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLLLL!

¡España va bien!

Los miembros de la manada están en la calle.

¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLLLL!

Siguen llegando pateras y seguimos devolviendo a quien huye de la miseria…

¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLLLL!

Soy un aguafiestas.

A mí también me han metido un…

¡¡¡¡GOOOOOOOOOLLLLLLLLLL!