Domingo, 27 de septiembre de 2020

Somos las palabras que cuentan lo que somos

Nos gusta recordarle a la gente que, como decía Eduardo Galeano, “somos las palabras que cuentan lo que somos”. Si desde que somos muy pequeños nos invitan a pensar que unas palabras pueden cambiar el tiempo al ritmo de “sal, solito, caliéntame un poquito, para hoy para mañana…”; si jugamos a repartir turnos de juego con canciones de rifa como “una dole, tele catole, quile quilete, …” que no dicen nada pero a la vez lo dicen todo; o incluso nos convencen de que las palabras curan mientras una voz conocida repasa nuestra herida cantando “sana, sana, culito de rana, si no sanas hoy sanarás mañana…”, entonces sabremos sin duda que las palabras tienen un poder inmenso, que va más allá de su propio significado y se relaciona con la emoción de la voz que las comparte, con la Historia de todos y cada uno de los que las compartieron antes.

A nosotras nos gusta pasar horas y horas rebuscando palabras que merece la pena compartir. Las buscamos en los libros que forman nuestra propia biblioteca. Después de más de diez años dedicadas por completo a la literatura infantil y juvenil, disponemos de un amplio fondo bibliográfico y hoy queríamos recomendaros un título muy reciente que juega con las letras, descubre cómo se convierten en palabras y dónde se guardan – libros, librerías, bibliotecas- hasta llegar a los lectores . Es todo un alegato para defender el poder de lo que decimos, cómo lo decimos y cómo se almacena para que otros pueden acceder a esas lecturas y seguir compartiéndolas. 

Se llama Habla la palabra, la autora es Mar Benegas, la ilustradora es Miriam Morales y está publicado por la editorial Milenio. Nos gusta el respeto que Mar, poeta a la que admiramos profundamente por su capacidad para conquistar a todo tipo de lectores siempre con las palabras acertadas, muestra hacia todo el proceso de lectura que comienza, efectivamente, mucho antes de saber descifrar textos escritos, y está más vinculado a la emoción, el juego y el propio disfrute que al propio aprendizaje. Os recomendamos su lectura, ¡y podéis conseguirlo dedicado por la propia autora en su web

Feliz Domingo,

Rebeca Martín.