Jueves, 20 de septiembre de 2018

El futuro incierto de los “populares"

Destacados dirigentes del PP sostienen que regeneracion y transparencia son las dos premisas que debe afrontar su partido ahora. Y todo dentro de una gran renovación de equipos y personas en la cúspide del partido.  ¿Sabrán y querrán hacerlo? 

   La lucha entre los siete candidatos a presidente del Partido Popular, y después del Gobierno, será larga, frenética y esperanzadora. ¿Realmente es ilusionante? En el partido no están muy acostumbrados a estos procesos de primarias, pues siempre han sido nombrados por el dedo del jefe anterior saliente, ya fuera Fraga o Aznar.

Se empeñan unos y otras aspirantes a la jefatura del PP en hablar del porvenir de su partido, pero poco se diferencian entre ellos y ellas en descifrar ese futuro. Muchos dirigentes populares insisten que “regeneración y trasparencia” serían las dos primeras premisas que debe afrontar ahora el PP. Todos los postulantes a presidir el PP afirman además que deben conectar con la sociedad y para ello se exige una renovación de equipos. Y aquí empieza el lío y los dimes y diretes y el posicionarse como renovados o como de la antigua escuela, unida aún a la corrupción endémica institucional de los de la gaviota azul.

La militancia del PP cree ingenuamente que se abre un tiempo para la ilusión, pero la realidad dice que todo está atado y bien atado. ¿Que el PP que conocemos quiere “regenerarse y ser transparente”? Ni sabe ni puede. Quizás algunos de sus líderes más jóvenes lo intentarán, pero el aparato es muy férreo y pesa mucho la tradición, la ideología conservadora, católica, de los populares. Para muestra, unos cuantos botones, aquí en C y L.

     ¿Es Fernández Mañueco el sustituto “regenerado y trasparente” que suceda a Herrera?  ¿No hay que renovar equipos? Pues Mañueco desde joven siempre ha estado arropado por padrinos peperos en sus asociaciones estudiantiles, en Nuevas Generaciones, luego en la Diputación y en el Ayuntamiento. Hasta su familia le ha dado ese empujón necesario para pilotar el PP

Sin embargo, Mañueco teme que en un futuro próximo no se va a ir de rositas en el caso de las “guarderías “Mis Pollitos” (extensión caso Lezo), y en otros temas de amiguismo, opacidad, despilfarro administrativo y corruptelas.

Cuando veas las barbas de tu vecino (o del jefe)…, pon Mañueco las tuyas a remojar. Ganemos y Podemos de Salamanca siguen afirmando que la Fiscalía debería haber investigado las conversaciones telefónicas del caso Lezo (tema guarderías “Mis Pollitos” de Salamanca) donde se ve que existen claros indicios de delito contra el mandatario salmantino. El tiempo nos dirá si Mañueco prevaricó o no.

El actual alcalde charro mete la pata cada vez más con el Corte Inglés porque redujo el suelo para servicios públicos de los salmantinos a favor del Corte Inglés. Y encima se enfrenta ahora al Ministerio de Defensa por salir este también perjudicado

Al alcalde se le ha exigido en muchas ocasiones más trasparencia e igualdad en la adjudicaciones de más de 150 contratos menores. Los grupos de la oposición (Cs, PSOE y Ganemos) han denunciado que el Ayuntamiento reparte, muy sospechosamente, sin criterio conocido, importantes cantidades entre habituales contratistas, algunos muy vinculados al PP.

                                                           

Está muy bien que el PP quiera ahora regenerarse y ser transparente, pero creemos que antes tendría que haber pedido perdón a millones de españoles por la corrupción, sobornos y prevaricación del partido tildado por los jueces y la UCO como órgano de corrupción institucional.

El debilitamiento político de Mañueco tendrá que seguir arrastrando el cada vez más pesado lastre que le deja también Juan Vicente Herrera en Castilla y León: casos de la trama eólica, Perla Negra, irregularidades y descontrol en caja Duero-España, y la gran crisis en la Sanidad castellano leonesa. Y en Salamanca llevará una repleta y pesada mochila de dudas sobre sus apuros políticos y judiciales, pues le llueven continuamente los escándalos que le acercan a la imputación más tarde o más temprano.

Ahora se van algunos de la vida política, bien por ser encarcelados, imputados o censurados como corruptos. Fernández Mañueco podría seguir su camino y quedarse sin alcaldía, sin la jefatura del PP autonómico y sin ser presidente de C y L.