Miércoles, 15 de agosto de 2018

Charo Alonso y Carmen Borrego ‘hilvanan’ en Pentadrama sus ‘Retratos a dos voces’

Escritora y fotógrafa narraron su experiencia como entrevistadoras de personajes de la cultura y las letras para las páginas de SALAMANCA AL DÍA

Montserrat Villar, Carmen Borrego y Charo Alonso en la Sala de la Palabra con sus "Retratos a dos voces"

La Asociación Cultural Pentadrama cerraba este miércoles el curso de actividades con un tándem casi siempre sincronizado. La Sala de la Palabra, del teatro Liceo, contaba con la presencia de la escritora Charo Alonso y la diseñadora gráfica y fotógrafa, Carmen Borrego, dos ‘costureras’ de las letras y la imagen que ‘hilvanaban’ para el público su ‘relación’ hasta el nacimiento de ‘Retratos a dos voces’, muestra en la que se recogen las entrevistas realizadas por ambas a personajes de la cultura y las letras, y que han sido publicadas por SALAMANCA AL DIA con entregas mensuales desde hace dos años.

Montserrat Villar, poeta y presidenta de Pentadrama, hizo de conductora de una charla amena, divertida y con mucha verdad en las palabras de las hoy entrevistadas, palabras sinceras que salen de quienes su principal recompensa es aprender de sus personajes, un ejercicio de “humildad” y que debe identificar al buen periodista, como reconocía la escritora.

Entre ambas han forjado un espacio de introducción a los personajes de la cultura del que carecen las publicaciones periódicas salmantinas, un espacio que agradecieron a SALAMANCArtv AL DÍA, y que desde este periódico señalan como un compromiso con quienes son ya parte indisoluble de este medio de comunicación.

Charo Alonso recordó sus obras literarias, especialmente sus cuentos y la obra dedicada a Inés Luna Terrero, también su último libro lleno de pequeñas ‘costuras’, historias en sus Retazos del natural, pero sobre todo su pasión por escribir, contar para otros las vivencias, experiencias, el trabajo de quienes se han ganado su confianza, precepto indispensable para caer en los trazos de su bolígrafo sobre el cuaderno, “algo indescriptible, pero que ella entiende, porque no graba nada”, añadía Carmen.

En la Sala de la Palabra casi se podía escuchar el sonido de las teclas de alguna Olivetti con las estrellas iluminando el papel en blanco, también el cierre del obturador de la cámara de Carmen, aunque antes de abrirse paso en el mundo de la fotografía, recordaba sus 18 años en Varona como diseñadora gráfica, la empresa de su vida.

Carmen explicó cómo la vida de ambas ha ido coincidiendo por momentos desde el colegio, “apareciendo y desapareciendo como el Guadiana” para confluir ahora en este tándem fotógrafa-escritora que tiene mucho aún que contar para disfrute de los lectores de este periódico. Extrovertida, la personalidad de Carmen rompe con la timidez de Charo, con su seriedad a la hora de hacer preguntas, pues su irrupción en la conversación casi siempre ‘descoloca’  al personaje, que opta por ubicarse en otra dimensión. Que las disfruten.