Viernes, 17 de agosto de 2018

El nuevo ministro de Cultura tuvo que pagar una multa a Hacienda por 366.000 euros

El Confidencial avanza esta noticia y Maxim Huerta contesta que "está aclarado, está regularizado y al corriente. No defraudé, es un cambio de criterio fiscal"

Maxim Huerta, ministro de Cultura y Deporte

Seis días después de tomar posesión, el ministro de Cultura acapara la atención informativa por un fraude a Hacienda, por el que tuvo que pagar una multa de cerca de 366.000 euros el pasado año.

Uno de los nuevos ministros del Gobierno de Pedro Sánchez defraudó a Hacienda 218.322 euros con una sociedad que creo en 2006. Por eso, “se vio obligado a pagar 366.000 euros por fraude”. Es la noticia que publica hoy El Confidencial.

Según este diario “en los ejercicios 2006, 2007 y 2008, Màxim Huerta defraudó al fisco cuando trabajaba como presentador en 'El programa de Ana Rosa’ de Telecinco, un espacio televisivo dirigido por la periodista Ana Rosa Quintana. Así lo establecen dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) emitidas en mayo de 2017, a las que ha tenido acceso este diario y cuyo análisis ha sido consultado con varios expertos en legislación fiscal”

El Confidencial asegura que “la inspección descubrió que el ahora ministro y entonces presentador se había deducido como gastos por actividad artística injustificada hasta un total de 148.702 euros, lo que le acarreó el pago de una liquidación total de 365.938 euros por los tres ejercicios, incluidos un recargo del 50% de multa y los intereses de demora”.

Respuesta de Maxim Huerta

"Quiero ser claro. Está aclarado, está regularizado y al corriente. No defraudé, es un cambio de criterio fiscal", con estas palabras ha explicado el ministro de Cultura en la Cadena SER la información que publica El Confidencial y que asegura que defraudó 218.322 euros con una sociedad montada en 2006. Màxim Huerta ha rechazado dejar su cargo. "Vamos a seguir trabajando", ha asegurado tras afirmar que al presidente Pedro Sánchez le ha dicho que tiene sus "obligaciones tributarias al corriente". 

Ese ha sido el discurso de Huerta que ha reiterado en una docena de ocasiones que todo se debió al “cambio de criterio fiscal” y que es un “asunto cerrado”.